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¿Y ahora qué?

¿Y ahora qué?

La salida de Nedovic del Unicaja marca un antes y un después en la planificación para la próxima temporada. El base ha sido el timón y el jugador referencia y sin él, y con la duda en el banquillo y sobre la continuidad o no de Joan Plaza, arrancan los trabajos en la composición del plantel 2018/19. Este verano, además, Carlos Jiménez, nombrado director deportivo del club hace un mes, adquiere más protagonismo. 

Hay tres jugadores sobre los que el Unicaja tiene opciones de corte a 30 de junio: Sasu Salin, Adam Waczynski y Dani Díez. El tema más complejo es el de Salin. El finlandés llegó a Málaga como una apuesta para reforzar la plantilla en el plano defensivo. Jugador disciplinado y profesional, Salin tiene el talento que tiene. Y dependerá de los jugadores que tenga a su lado para rendir o para que se decida su renovación. Más claras parecen la continuidad de Dani Díez y Waczynski. De hecho, con ambos se han iniciado ya conversaciones. La intención es que los dos firmen dos nuevos compromisos, por dos años más, para que ambos sigan. 

De los tres que acaban contrato, hay dos problemas diferentes. McCallum no ha funcionado. Sí que han ofrecido mucho más Jeff Brooks y James Augustine, pero la continuidad de los dos americanos es más un tema económico que de rendimiento. McCallum no ha dado el nivel, mitad por su falta de adaptación mitad por los sistemas de Plaza. El tema del base sigue siendo una asignatura pendiente para la dirección deportiva. Error tras error que urge remediar porque fiascos como el de Lafayette no pueden volver a repetirse. Es clave acertar.

Brooks es uno de los jugadores mejor pagados de la plantilla, a los que se mejoró el sueldo para seguir en Málaga. Su pasaporte italiano le puede abrir la puerta de Italia y del Olimpia Milán. Parece difícil convencer al norteamericano pagándole menos. También hay que estudiar el caso de Augustine, ya que sus condiciones fiscales se verán alteradas.  Tienen contrato en vigor Alberto Díaz, Carlos Suárez, Dragan Milosavljevic, Giorgi Shermadini y Viny Okouo. 

No hay dudas con Alberto y Suárez, dos jugadores clave, que rinden, que compiten, que hacen equipo y que fortalecen la marca Unicaja. Milosavljevic ha sido la gran decepción de la temporada. Firmó dos años garantizado y ha sido un chasco, muy lejos de un rendimiento mínimo, de aportar solidez y minutos de calidad. Dragan tiene otro año más fijo. ¿Tratará el Unicaja de negociar su salida? No lo hizo con Dejan Musli, así que parece difícil que lo haga. Shermadini también tiene contrato garantizado. Es un pívot de los de antes, que hay que saber buscar y utilizar. Su sueldo es muy elevado y, tras la marcha de Nedovic, se convertirá en el segundo jugador mejor pagado de la plantilla. Viny pide a gritos una cesión a un equipo ACB para poder demostrar todo ese potencial que guarda.