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Ni aún queriendo enganchar (0-0)

Ni aún queriendo enganchar (0-0)

El Málaga no supera a Las Palmas en La Rosaleda en el brillante y esperanzador debut de Alejo como blanquiazul. El equipo malaguista anotó dos goles en el primer tiempo que fueron anulados y birlados, de manera injusta, por el colegiado que acabó expulsando a Keidi Bare y Deivid. La roja al albanés diluyó a un Málaga que buscó con más ahínco enganchar a una afición y que ésta rugió en buen tramo del partido para apoyar a su equipo. Daniel Ocón rompió la magia. 

Es el tercer partido consecutivo en el que los malaguistas no son capaces de ganar. Hoy con factores externos muy a tener en cuenta pero con este resultado los de Muñiz caen al cuarto puesto de la clasificación. Ni aún queriendo enganchar el Málaga de inicio es capaz de convencer a la afición. En el fútbol mandan los resultados y de nuevo el equipo blanquiazul ve como se esfuman puntos por segunda jornada consecutiva en su guarida. Lo que antes era un fortín ahora es una plaza en la que se puede pescar. En esta ocasión no se puede negar la inestimable colaboración del trencilla. Sus decisiones fueron claves en el devenir del marcador. No todo depende de uno y en esta ocasión el agente externo frustró cualquier comunión entre el malaguismo. Le fue imposible salir sonriendo, a veces, como sucede en la vida misma, hay algo que te manda al garete tu deseo más fabuloso.  

El nombre de Daniel Ocón Arráiz será recordado por la afición malaguista. El colegiado anuló por un fuera de juego que no existió el tanto inicial de Keidi Bare. Alejo asistió al albanés en una acción combinada y trenzada de los malaguistas. No estaba en fuera de juego pero el linier levantó la bandera. No fue la única decisión polémica puesto que minutos después anuló el gol de Adrián ya que consideró, sólo el lo vio, que el saque de esquina de Keidi había salido del terreno de juego. Más madera. 

La segunda mitad dejó poco análisis. La expulsión de Keidi Bare por doble amarilla desconectó al Málaga. El albanés vio la cartulina por un salto en el que sacó el codo e impactó a Cala. Algo de teatro del veterano jugador. No dudó el trencilla es enseñar la cartela y ahí el Málaga se desconectó. 

Se volvió gris y fría la noche con uno menos. Las Palmas no fue a morder y el tedio se instaló en La Rosaleda. Ambos conjuntos movieron el banquillo sin efecto. La Rosaleda vivió momentos de esperanza con la expulsión de Deivid tras una fuerte entrada sobre Alejo. El debutante fue el rayo de luz en la zona ofensiva. Acabó extenuado, fatigado y con una presentación digna de elogio.  

Poco más fútbol se pudo vivir en los minutos restantes donde el Málaga dio un paso atrás marcado por la fatiga. Ni aún queriendo enganchar, ni aún queriendo llevar el partido a un terreno controlado, pudo el Málaga lograr una victoria que lo aupara a la tercera posición. Se vuelve terrenal La Rosaleda donde el fortín ahora parece una plaza alcanzable.