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Se detiene el mundo y se para el tiempo

Se detiene el mundo y se para el tiempo

Vivió a su propia imagen y semejanza. Fue profeta de sus propias palabras. Ahora, huérfanos de música, verso y prosa, a los juancarlistas nos queda su mensaje, su credo y su propia batalla. Lo cierto es que Cádiz y Andalucía resisten ante un mundo menos revolucionario, más pobre y con el alma en los huesos. Muere el hombre, nace el Mito

El autor de carnaval Juan Carlos Aragón Becerra nos deja a pocos días de cumplir 52 años. Una enfermedad le puso el pasado miércoles santo la cuenta atrás, como si 28 minutos entre ‘va telón’ y ‘baja telón’. Desde aquel día empiezan a pasar por delante de mi y de ellos/as todo lo vivido, lo cantado, lo bebido, lo fumado, lo bailado y lo (des) aprendido.

La antología de ‘el loco’, o ‘el cabessa’, para este que les escribe van desde el modo de vida de alguien que elije el modo de vida sin renunciar a lo que es suyo y con el puño en alto para que todo el que quiera seguirle lo haga, pero sígase a si mismo. Desde Los ‘tintos de verano’ (1995), un corista encerrado entre las riquezas de la guitarra y la palabra sigue derramando cada febrero letras ‘carniceras’ en sus cuadernos. 

Nadie podrá escribir como Juan Carlos lo hizo a la política, a la revolución, a la pobreza (o riqueza) al (des) amor, a la verdad y al engaño en el que vivimos. Cádiz RESISTE.

Kadi City (1997) Las Ruinas Romanas (1998) y Los Yesterday (1999), la trilogía de un joven gaditano que vive entre la poca vergüenza y la humanidad, pasando por el ‘despiste’ de empezar a vacilarle a la vida de una forma peligrosa. ‘Qué yo estoy vivo y de milagro’.

Fue en el mundo de la comparsa donde desató las pasiones mas encarnizadas. En 2001 y con la agrupación de su ‘archirrival’ mas íntimo; Antonio Martínez Ares, empieza el itinerario por esas coplas que apuntan a la sien y es cuando el carnaval se vuelve peligroso de nuevo para las mentes de pensamiento políticamente correcto. Se podía estar de acuerdo con él o no, pero no dejó indiferente a nadie.

A la religión, al nacionalismo gaditano, a la sangre, inmigración, al amor, a la magia, a los pobres…Juan Carlos dedicó comparsas y chirigotas a todo lo humano que rozaba lo divino al mismo tiempo. Y lo más mágico de todo, supo idealizar cada una de sus coplas a bombo y platillo guitarra y el fuego del pito de caña. Se atrevió incluso a componer una comparsa de ‘pé a pá’ en italiano.

Autor de libros en formato de ensayo como ‘Carnaval sin apellidos. Un arte mayor para una chusma selecta’, precisamente señalando a todo aquel que solo se acuerda del carnaval cuando le ve rédito económico y cuando le interesa. El carnaval es todo el año, no solo cuando es noticia.

La otra en forma de poesía, ¡y que poesía!, solo alguien como Giancarlo podía hacer derretir el corazón de esta manera. Dejo aquí unos versos que en su día me marcaron para siempre y hoy no dejan de dar como un martillo pilón en mi conciencia de escéptico ciudadano de este mundo:

TESTAMENTO (BORADOR)

A mi muerte, que nadie toque mis cosas.
Que se queden como estápara cuando vuelva.
Como yo las he dejado.
El vino fuera de la nevera. 
La cejilla en el último traste.
El teléfono sonando.
El calentador encendido.
El niño en el colegio.
Las cartas sin abrir.
El despertador a las siete.
Las cuentas a cero.
Las persianas hasta arriba.
Si me matan sin dolor quiero el número del asesino.
Que alguien me grabe el entierro.
Cómprame tabaco y el diario.
No me esperes despierta.
Déjame atún por si vuelvo en los huesos.
Y este beso no lo guardes, 
que le quiero cambiar el final.
Ah, y baja la basura.

Capitán, mi capitán veneno, tuve la oportunidad de compartir rato de charla íntima sobre carnaval, política, revolución y universidad, pero esa no la voy a contar, porque es maravilloso despertar envidias manteniendo un secreto inconfesable. Y yo los tengo.
Y perdóname, que el carnaval no es en vano, y yo hoy lo estoy mancillando, porque se me obliga a hacerlo. El carnaval es un modo de vida, y caminito del falla se detiene el mundo y se para el tiempo, se subasta cada musa como esclava, y yo no tengo con que pagarla.

Arrivedercci, Adiós.