El golpe en la mesa con un salón abarrotado (18:00)

El golpe en la mesa con un salón abarrotado (18:00)

La Rosaleda es testigo de algo más que un partido. El Málaga es el anfitrión de algo más que un mero duelo ante el Deportivo de la Coruña. Los blanquiazules reciben a los gallegos, tienen la oportunidad de volver al liderato y de sacar una renta más que positiva con un rival directo en la pelea por el ascenso a Primera División. No estarán solos porque se espera la mejor entrada de la temporada. Muñiz recupera a Keidi Bare y Blanco Leschuk y deja por tercera jornada consecutiva en la grada a Ontiveros. De ganar los blanquiazules recuperarían el liderato. 

El Málaga, que ganó al Rayo Majadahonda a domicilio en la pasada jornada, intentará hacer valer su fortaleza en su fortín de La Rosaleda, donde ha cedido dos derrotas y dos empates, estos últimos ante el Almería (1-1) y Las Palmas (0-0) de forma consecutiva.

Por su parte, el Deportivo ha conseguido cuatro victorias como visitante contra el Extremadura (0-1), Nástic (1-3), Sporting (1-2) y Granada (0-1), seis empates y solamente tres derrotas, aunque llega a Málaga con el aval que le dan sus dos últimos triunfos fuera de Riazor ante otros dos aspirantes al ascenso como el conjunto gijonés y el granadino.

La última vez que puntuó el Deportivo en Málaga fue en 2015, con un empate a uno, mientras que ganó en 2003 por 0-2, aunque en sus dos visitas más recientes el conjunto malagueño venció por 2-0 y 4-3.

Para este choque de altura, el técnico del Málaga, Juan Ramón Muñiz, recupera al centrocampista albanés Keidi Bare y al delantero argentino Gustavo Blanco Leschuk, que cumplieron un partido de sanción.

El Deportivo afronta esta cita clave en la lucha por el ascenso y encara este partido con la necesidad de contrarrestar sus últimos traspiés como local, y con tres puntos y la diferencia de goles en juego.

En las últimas semanas, el equipo de Natxo González ha cambiado la tendencia y, de mostrarse prácticamente intratable en casa y más frágil a domicilio, ha emborronado su expediente como local con empates ante el Tenerife (0-0) y el colista, el Nàstic (1-1), y ha mejorado sus prestaciones como visitante.

Los blanquiazules, que no ganaban fuera de casa desde el 30 de septiembre (1-3 ante el Nàstic), se impusieron de manera consecutiva al Sporting de Gijón (1-2) y al Granada (0-1) y ahora deben dar otro golpe encima de la mesa ante el Málaga, al que acompañaron la temporada pasada a Segunda División.

El Deportivo se encuentra ante un doble reto: por una parte, superar a otro candidato al ascenso y, también, firmar una serie de triunfos a domicilio (tres) que no logra desde la temporada 2013/14, también en Segunda División, cuando ganó, con Fernando Vázquez en el banquillo, al Zaragoza (0-1), el Real Madrid Castilla (0-2) y el Mallorca (0-3).

Tendrá que hacerlo, además, en un escenario en el que ha caído en sus tres últimas visitas y donde acumula once partidos sin ganar desde que se impuso 0-2 en la temporada 2002/03.

Para afrontar el partido de Málaga, el técnico ha recuperado a tres de los cuatro lesionados de la plantilla (Carlos Fernández, Vicente Gómez y Pedro Mosquera), aunque tendrá que analizar los riesgos que entraña su participación.

Por sanción, causan baja el colombiano Didier Moreno (quinta amarilla) y el hispano-argentino Matías Nahuel, que cumplirá su segundo partido de castigo.

En cuanto al once, habrá cambios obligados, es segura la vuelta de Domingos Duarte a la defensa tras haber cumplido sanción y es probable que Mosquera o Vicente regresen a la alineación en el centro del campo, con la duda de Caballo y Saúl en el lateral izquierdo y la posibilidad de que juegue con cinco atrás.