Un punto que resta (1-1)

Un punto que resta (1-1)

El Málaga se encuentra casi por inercia en Córdoba un empate ante un millar de aficionados que volvieron a irse con la sensación agridulce de no ver a un equipo ganador. De las Cuevas adelantó a los cordobesistas en la segunda mitad tras un fallo defensivo del Málaga. N'Diaye anotó en el descuento y evitó casi el ridículo en el Nuevo Arcángel.   

Justo en la última jugada del partido, justo cuando lo intentó con más intensidad. Con fe, con corazón y con fortuna. El africano evita el bochorno blanquiazul y permite sumar al conjunto de Muñiz cuando ya se veían los blanquiazules con la soga en el cuello. 

No convence este equipo si quiere ser candidato al ascenso directo. Sólo la afición ha brillado en Córdoba. Más de 1.000 aficionados se desplazaron a ver in situ a un equipo que se vuelve a Málaga con un punto, con el octacto partido sin perder con una larga lista de tareas a mejorar. 

Empezó el encuentro con el contratiempo de la lesión de Adrián. El madrileño se tuvo que retirar lesionado y Muñiz realizó el primer cambio. Quiso reforzar el centro del campo y colocó a Erik Morán. El Málaga mostró unos primeros quince minutos vistosos, con un incisivo y móvil Alejo pero sin acierto a la hora de encontrar destinatario. A partir de ahí se diluyó y entró el partido en una fase de desacierto e imprecisiones pero con una mayor posesión blanquiazul. Eso sí, descafeinada y sin peligro. 

Tras la reanudación Muñiz cambió a Erik Morán e introdujo a Ontiveros. El asturiano rectificó de su cambio anterior y colocó a dos jugadoes con verticalidad y velocidad en ambos costados. No tuvo continuidad en el juego el Málaga. No llegaban las oportunidades y el aburrimiento se apoderó del choque. 

Llegó el tanto de De las Cuevas tras un fallo defensivo. Touré se adelantó a Keidi y N'Diaye. Estuvo pillo y actuó con inteligencia. Oxigenó el juego y permitió a Menéndez un centro preciso a De Las Cuevas. Varios errores de posicionamiento defensivo permitieron al atacante controlar, girar y batir a Munir que no pudo hacer nada para evitar el tanto. 

Serio contratiempo para Muñiz y alegría para el Córdoba. Muñiz quemó las naves e introdujo a Seleznov por Iván Alejo. Aglutinó hombres el cuadro malaguista que perdió el norte y empezó con el fútbol directo. Las pocas oportunidades llegaron a balón parado o bien con Ontiveros de protagonista. Es otro el Málaga con él en el campo. La frescura, la chispa y la magia la sigue poniendo él. Lástima de su falta de regularidad. Tuvo Blanco Leschuk un remate de cabeza que atrapó mansamente Carlos Abad y posteriormente otra que evitó casi sobre la línea de gol el jugador cordobesista. El guardameta arrolló al argentino pero a día de hoy esas jugadas siguen sin ser penalti para muchos árbitros, incluido para Bikandi. 

N'Diaye probó fortuna de cabeza tras una jugada ensayada del Málaga. Abad hizo casi la parada de su carrera y Seleznov, a bocajarro y libre de marca, la echó fuera de manera inexplicable. El ariete estaba en posición de fuera de juego pero no la cobró el linier. 

Ya sobre la bocina, en la última posesión, en la última jugada N'Diaye anotó el tanto del empate. En una jugada a tumba abierta con amplia representación de jugadores malaguistas le llegó un centro de Ricca. La colocó, pase a la red y empate. Un punto que resta, un punto que vuelve a abrir dudas del método. Situación complicada para el cuadro de Muñiz este lunes en La Rosaleda ante un Osasuna que sigue con velocidad de crucero . Ontiveros rescata a Muñiz de sufrir una derrota dolorosa y que hubiese dejado tocado al Málaga. Tras tres semanas de estar en la grada. El fútbol.