La triste y fría realidad (1-1)

La triste y fría realidad (1-1)

El Málaga no es capaz de superar al Numancia y firma las tablas en un encuentro muy gris para los de Muñiz que lo dejan quinto en la clasificación y con la sensación de perder credenciales como un posible candidato al ascenso directo. 

Reparto de puntos en los Pajaritos. Quizás al Numancia le permita este empate ganar moral de cara al tramo final de campeonato pero al Málaga solo le agudiza la crisis deportiva y ya también de resultados. Es el cuarto encuentro en el que los de Muñiz no son capaces de sumar de tres y ya las plazas de ascenso directo se alejan. No sólo eso si no que la necesidad ya aprieta y ahoga puesto que el séptimo y temido lugar de la tabla está más cerca. 

El Málaga se disipó con una facilidad pasmosa en el frío césped de Soria. En un primer tiempo sin apenas oportunidades por los malaguistas y con la sorpredente inclusión del once de Mula y Seleznov, los de Muñiz apenas inquietaron la portería de Juan Carlos cuando era necesario al menos mostrar credenciales viendo cómo se habían dado los resultados. El primer bofetón llegó con un remate de Unai que pegó en la cepa del póster. No llevaban ni 10 minutos de encuentro. Se repuso el Málaga pero sin convicción ni brillantez en el juego. Básicamente se rearmó y trató de buscar la contra.

El Numancia seguía insistiendo y al final logró el premio. Llegó el gol de Diamanka, el jugador franquicia de este Numancia que aprovechó un remate al palo de David Rodríguez. El africano la empujó y dejó muy tocado al Málaga.

Tras la reanudación, Muñiz movió ficha. Sacrificó a Keidi Bare e introdujo a Iván Alejo y Alex Mula se quedó en el banquillo por Blanco. Pronto llegaría la reacción visitante gracias al balón parado. Ricca empató de córner y parecía que el Málaga podía cambiar el destino del partido. Sólo fue un espejismo puesto que la reacción acabó en una mera efersvencia fruto del tanto del empate. Iván Rodríguez pudo asistir a Renato y a Seleznov que andaban en boca de gol pero faltó precisión. 

Fruto de la ansiedad y de las imprecisiones el Málaga no supo mantener esa tensión competitiva que requería el partido. Eso sí, cumplió el trámite de las amarillas para que tanto N'Diaye como Pau Torres cumplieran la sanción pero ese era el objetivo secundario. Lo primordial era ganar y el Málaga no fue capaz de doblegar a un Numancia que le dio muchas facilidades al Málaga a la hora de iniciar el juego. Casi se quema en varias ocasiones y pérdidas en campo propio pero este Málaga sigue hibernando. 

Esta es la historia. La triste y fría realidad. La actual, la de un equipo que ve peligrar el objetivo del ascenso y que por su posible privilegio económico en la categoría no va a conseguir nada con el escudo. Es vulnerable, sufre en lo terrenal con cualquier equipo de la categoría y está inmerso en una clara crisis deportiva. Ni Muñiz ni esta plantilla convencen para pensar que por el camino fácil se puede retornar a Primera División. Es más, el pesimismo se agudiza y se agranda tras encuentros como el de hoy que más que sumar, restan. 12 finales. 36 puntos. Ellos sabrán.