Prohibido el pinchazo y el fracaso

Prohibido el pinchazo y el fracaso

Recuperar el fortín de La Rosaleda, sumar la segunda victoria consecutiva tras un mal arranque de 2019, enlazar con sufrimiento una racha positiva, sea como fuere y utilizando los tópicos que se quieran, el único resultado válido para los blanquiazules es la victoria. De esta manera los de Muñiz viajarían con muchas opciones a la próxima salida a Los Cármenes. Antes tendrán que poner freno a la racha de un renacido Sporting de Gijón que suma cuatro triunfos consecutivos. 

Es el día de marcar el territorio, de dar un golpe en la mesa y ganar. La pregunta o debate es saber si Muñiz premiará los que ganaron en Tarragona o volverán al banquillo jugadores como Erik Morán, Diego González o Pavel Kieszek.

Con algo de cansancio y pocos entrenamientos con el grupo, los internacionales malaguistas están listos para el encuentro. N'Diaye que vino desde Dakar, Munir que regreso desde Tetuán y Pau Torres tras jugar con la Rojita. De hecho salvo sorpresa de última hora, lo habitual es que Muñiz los escoja desde el inicio. 

La baja de Jack Harper es quizás el mayor contratiempo para el esquema del asturiano. Una rotura muscular, otra más esta temporada, en la cara posterior del muslo podría hacer que Muñiz cambie el sistema y vuelva al 1-4-1-4-1 o directamente reemplace el cromo. Seleznov ha completado sin problemas las sesiones de esta semana y tras perderse el choque en Tarragona, el ariete ucraniano está listo para competir. 

Ya sí es la hora de la verdad. Más allá de tópicos y discursos milimétricamente escogidos en rueda de prensa, tanto a Muñiz como los suyos no les puede flaquear el pulso en este tramo de competición donde cada jornada es una final para el Málaga CF. Un candidato que si quiere regresar a la élite tiene prohibido pinchar y fracasar en su estadio. Un lugar que en antaño fue un fortín y que ahora se ha convertido en un laberinto. En 2019 sólo se ha ganado un partido ante su público, algo que esta noche debe cambiar por imperativo legal. El modo, lo de menos.