Dos décadas de la mañana más dulce para el malaguismo

Dos décadas de la mañana más dulce para el malaguismo

Hoy 30 de mayo se cumplen 20 años del penúltimo ascenso a Primera.  Veinte años después, Málaga y Albacete se vuelven a cruzar en el camino con el objetivo de lograr el retorno en Primera División. Aquel espíritu del ascenso del Málaga de Peiró empieza a acercarse a La Rosaleda.  

Este jueves 30 de mayo se cumplen dos décadas del logro más celebrado por el malaguismo. Fue casi una Liga. La mayor de las alegrías, más si cabe que la celebración de la Intertoto o el posterior ascenso de Muñiz.

El Málaga venía de una larga agonía deportiva. Desaparición incluida y un renacer con malagueños desde 3ª División. Garrucha, Mármol Macael, Mensajero. Lejos de la élite y con una masa social que seguía fiel a los colores blanquiazules. 



El ascenso a Primera División ante el Albacete, rival de este domingo en la lucha por la tercera plaza, y al que se le ganó aquella mañana calurosa de mayo, con un campo repleto de aficionados y con más sufrimiento del esperado por todos, fue una de las jornadas más emotivas que el club blanquiazul ha vivido a lo largo de su historia.

Es fácil sacar la sonrisa al recordar la presencia en Champions o incluso el ascenso que logró Muñiz a la élite pero sin duda este hito marcó el cúlmen, el mayor éxtasis blanquiazul para toda una generación de malaguistas. 

Un fallo del canterano Bravo, provocó el cero a uno en el marcador, obra del que luego sería malaguista, José Juan Luque. El propio Bravo enmendó su error marcando el empate a un gol en un lanzamiento magistral de falta que se coló por la escuadra derecha del portal manchego. El angoleño Edgar y el portugués Agostinho colocaban la distancia en el marcador, pero Gustavo Díaz acortaba distancias para el tres a dos definitivo y ponía la incertidumbre en el marcador, para el júbilo final de todos en el pitido final del colegiado.

Jamás se había vist tanto malaguismo por las calles de la ciudad. Largas hileras de malaguistas esperaban desde bien temprano la rúa de los dos autobuses que trasladaban a los jugadores, técnicos y directiva por el centro histórico. Los cálculos de momento estimaban un número de 200.000 personas en el Paseo del Parque y por las distintas etapas marcadas por el recorrido.

No en vano, el club había superado la travesía del desierto tras 10 años en el infierno de la desaparición del C.D. Málaga, la creación del Málaga C.F., vía Atlético Malagueño, en Tercera División y segunda B, logrando en dos años la llegada a la gloria deportiva y élite del fútbol español. Terrasa y Albacete fueron los dos partidos del ascenso a Segunda A y a Primera División de forma consecutiva, con Fernando Puche como presidente Antonio Asensio, propietario del Grupo Z y dueño a la sombra del club blanquiazul.

20 años después, dos décadas, ante el mismo rival se pueda dar el penúltimo paso para el ascenso a la máxima categoría, ¿por qué no vivir veinte años después otra jornada mágica para el malaguismo?