Dulce sufrimiento (1-2)

Dulce sufrimiento (1-2)

El Málaga certifica su presencia en la liguilla con una victoria sufrida. Supo aguantar casi 60 minutos con un jugador menos tras la expulsión de Blanco Leschuk. Ontiveros marcó el gol del año tras un auténtico trallazo. Los de Víctor Sánchez del Amo dependen de sí mismos para acabar terceros en el campeonato si logran vencer en la última jornada a un Elche sin nada en juego

De nuevo volvió el Málaga desmelenado con un Ontiveros imperial que rubricó probablemente el gol del año para el marbellí. En una diagonal de las que tanto le gusta fabrica, acabó quitando las telarañas de la portería de Tomeu Nadal. 

El tanto dejó tocado y noqueado a un Albacete que no sabía cómo generar peligro. Fueron los mejores minutos del Málaga que con personalidad, confianza y madurez amasó posesión. No pasó apuros porque manejaba el encuentro con calma. Dosificando esfuerzos, cual estratega de ajedrez. 

Tras la reanudación se repitió el mismo guion, el Málaga mantuvo más posesión y llegó el tanto de N'Diaye. Una buena recuperación blanquiazul que acabó con el disparo del senegalés desde fuera del área. El centrocampista deja antes de marcharse con Senegal un tanto que ha valido oro. 

El encuentro cambió tras la roja a Blanco Leschuk. De la alegría, de la tranquilidad se pasó al sufrimiento. La doble amarilla al argentino que no podrá estar ante el Elche levantó la moral al Albacete que para más inri recortó distancias con el tanto de Zozulya. 

Llegó el momento de la verdad, un partido para valientes y para jugar con inteligencia. En esas lides el Málaga supo sufrir, mantuvo la tensión, mantuvo la inteligencia, la frialdad. Se llevó una victoria muy valiosa que le permitirá ser tercero si vence en la última jornada al Elche. La liguilla ya está en el zurrón, el ascenso... habrá que esperar.