Pintan bastos (0-1)

Pintan bastos (0-1)

El Málaga sufre la segunda derrota consecutiva del campeonato ante un eficiente Almería que supo vivir de la renta del tanto de Sekou. Los de Víctor Sánchez mejoraron la imagen en la segunda mitad aunque no fue suficiente para lograr la iagualada. Al final del encuentro los blanquiazules acabaron sobre excitados por la situación no sólo deportiva que están viviendo.   

Mas allá de la manifestación convocada en la previa, más allá del cierre del mercado, más allá  de las ausencias de las ventanas FIFA, el Málaga tiene un serio problema de fondo de armario. En esa imagen fija que comentaba el técnico madrileño, la sensación que transmite es que está desenfocada borrosa y con muchas mejoras a realizar. Hoy se vieron las costuras ante un Almería que supo vivir del tanto de Sekou. Sin florituas, con inteligencia y experiencia. Con todo eso le bastó al equipo de Pedro Emanuel ahondar más en la depresión blanquiazul. 

Ni Rolón ni Boulahroud ofrecieron las soluciones necesarias en la elaboración de juego. Perdidos y con poca influencia en el juego, el primer tiempo pasó ni pena ni gloria para la afición malaguista que trataba de jalear a los suyos pero no respondían en el verde. La ausencia de Juanpi fue alargada y sin el venezolano este Málaga se vuelve plano. A Sadiku no se le puede reprochar su compromiso y ganas de agradar pero de momento su labor meramente voluntariosa queda en eso en pelea.

Tras el descanso quiso Víctor agitar el árbol con Hugo y con Pacheco. Rolón y Renato Santos fueron los sacrificados pero tampoco la entrada desde el banquillo funcionó. No estuvieron finos ninguno de los dos. El canterano no encontró la chispa ni la frescura necesaria al igual que el pizarreño lleva buscando su sitio mental y en el campo desde que aterrizó en Málaga. Mientras tanto el Almería no quiso ni acercarse a la meta de Kellyan, ni lo necesitaba, ante un Málaga que no lograba elaborar ni distribuir. 

Segunda derrota consecutiva para un Málaga que a pesar de tener la luz de alarma activada tras el verano convulso y surrealista mantiene una buena actitud y compromiso en el campo. No se puede negar la actitud y las ganas pero la falta de calidad es notoria. Si a eso le sumas que jugadores capitales como Adrián no tengan el día, mal asunto.

Un zarpazo de Sekou, el tercer gol en tres jornadas, le permite seguir soñando a los andaluces de que el sueño que viven gracias a su nuevo jeque no acabará en pesadilla. Cuestión de tiempo, cuestión de acontecimiento. En Málaga, pintan bastos y a un año de desfibriladores.