Antoñín I de Martiricos (2-1)

Antoñín I de Martiricos (2-1)

El canterano fue el protagonista del encuentro al abrir la lata y posteriormente forzar el penalti que transformaría Adrián. De esta forma los pupilos de Víctor consiguen la mejor racha hasta el momento de la temporada, dos victorias. Además este triunfo supone el primero en seis partidos en La Rosaleda. Munir tuvo otro error garrafal que le dio alas a un Oviedo que apenas creó peligro. 

La casta de Antoñín mantiene la sonrisa en las caras del malaguismo. El canterano se echó el equipo a las espaldas y tiró del carro para conseguir la primera victoria del Málaga en La Rosaleda esta temporada.

Durante los 90 minutos el conjunto blanquiazul fue el claro dominador del encuentro. En el primer tiempo gozó de acercamientos para adelantarse en el electrónico, pero ni Pacheco ni Sadiku tuvieron fortuna de cara a puerta. 

A la vuelta de vestuario sí que no perdonarían los de Víctor. Comandados por un Antoñín estratosférico, el Málaga hizo valer su pegada. El canterano peleó un despeje que, tras amasarla, terminaría transformando en el 1-0.

Con La Rosaleda en pie, apenas seis minutos después del tanto de Antoñín, el propio canterano forzaría un penalti que a posteriori transformaría Adrián. Cuando todo parecía cerrado, Munir con un error clamoroso, permitió al Oviedo meterse en la pelea por los puntos.

Aunque ya no habría tiempo para más. Con este triunfo, el Málaga consigue su segunda victoria al hilo y, a la vez, la primera en La Rosaleda en lo que va de temporada. El malaguismo vuelve a sonreir.