Declaran culpable a un hombre acusado de matar con 52 martillazos a otro en Torremolinos

Declaran culpable a un hombre acusado de matar con 52 martillazos a otro en Torremolinos

Las acusaciones han solicitado que se le condene a 21 años de prisión y que indemnice a cada una de sus hijas de la víctima con 100.000 euros

Un jurado popular ha declarado por unanimidad culpable de un delito de asesinato a un hombre acusado de acabar con la vida de otro, con el que había compartido piso, al que propinó 52 golpes con un martillo tras una discusión por una deuda; hechos ocurrido en febrero de 2019 en la localidad malagueña de Torremolinos.

Según fuentes judiciales, el jurado popular ha estimado la aplicación de la atenuante de confesión porque fue a la Comisaría a contar lo sucedido, pero han considerado que no fue tanto por arrepentimiento como porque no tenía a donde ir.

Tras el veredicto, las acusaciones han solicitado que se le condene a 21 años de prisión y que indemnice a cada una de sus hijas de la víctima con 100.000 euros; mientras que la defensa ha pedido que se le imponga la pena mínima del delito y ha dicho que recurrirá.

El Tribunal popular ha estimado que el acusado cometió el crimen con "frialdad porque lo dejó morir" y mantienen que "la víctima tuvo agonía de horas" y que lo dejó desangrándose para esconder y tirar las pruebas que lo incriminaban.

Los hechos sucedieron el 25 de febrero de este año. El acusado fue al domicilio de la víctima, donde había estado viviendo hasta principios de dicho mes, con el objetivo de reclamarle una deuda de entre 600 y 1.000 euros que supuestamente tenía.

Una vez allí se produjo una discusión, teniendo el acusado "clara intención de poner fin a la vida" del otro hombre, que no tuvo posibilidad de defenderse pues padecía una discapacidad con problemas de movilidad.

En ese momento, el procesado cogió un martillo y presuntamente "le golpeó en la cabeza, tirándole al suelo, donde continuó golpeándole hasta en 52 ocasiones", tras lo que se fue del lugar, dejando allí a la víctima con vida en el suelo. El hombre falleció horas después a consecuencia de las lesiones y heridas.

El acusado reconoció el crimen, pero declaró en el juicio que fue en defensa propia e insistió en que si no lo hubiese hecho habría muerto.