Condenan en Málaga a un cirujano estético por las secuelas de operación de pecho

Condenan en Málaga a un cirujano estético por las secuelas de operación de pecho

La paciente requiere una segunda operación que no ha podido realizar y ha precisado de psicoterapia

El Juzgado de Primera Instancia número 15 de Málaga ha dictado sentencia en la que se estima parcialmente la demanda interpuesta por funcionamiento anormal de los servicios médicos y se condena a un cirujano estético de un hospital de Madrid por las secuelas sufridas por una paciente tras una mastopexia. Se le impone el pago de una indemnización de 30.702 euros.

Así lo han informado en un comunicado desde la asociación 'El Defensor del Paciente', cuyos servicios jurídicos se han encargado de tramitar este procedimiento. La demanda se presentó inicialmente en Madrid, donde el cirujano alquiló el quirófano; pero fue derivada a Málaga.

La paciente, de 51 años en el momento de los hechos, solicitó los servicios del demandado al haber tenido referencias de él, con el único fin de mejorar su aspecto físico. Dicho facultativo tenía su residencia en Málaga, sin embargo, informó a la mujer que no tenía ningún problema para desplazarse a Madrid.

Tras la exploración pertinente, decidió realizarle una mastopexia vertical -técnica de elevación del pecho- que fue llevada a cabo en agosto de 2015, implantando unas prótesis distintas a las presupuestadas. El mismo día de la intervención la paciente presentó sangrado en su mama izquierda sin que este hecho alertara al médico demandado, siendo dada de alta al día siguiente con antibiótico y analgesia para el dolor.

Al respecto, la abogada Julia García Domínguez, del despacho Gardom & Asociados, adscrita a los servicios jurídicos de 'El Defensor del Paciente', ha indicado que "una vez dada de alta, el demandado se marchó de vacaciones no siendo sustituido por ningún cirujano o médico, teniendo indicaciones de que las curas se las realizarían las enfermeras del centro donde había sido intervenida, ya que el cirujano que tenía previsto realizar las primeras se había negado".

Ha apuntado que con posterioridad "se negó el servicio de enfermería cuando comprobó que la zona se estaba necrosando y las curas ya no eran las habituales". "Todo el postoperatorio fue tratado a través de Whatsapp, indicando el médico demandado a la paciente que se efectuase ella misma las curas mediante pinchazos superficiales con aguja intramuscular", ha señalado.

Ante dicha situación, la paciente acudió a su médico de familia quien la remitió de manera inmediata al hospital. En la actualidad y supuestamente "ante el abandono total y absoluto del demandado en el control y seguimiento del postoperatorio", la afectada presenta asimetría por necrosis, ptosis secundaria, estasis venosa, cicatrices antiestéticas que precisan de corrección quirúrgica y reconstrucción del pezón.

Por todo lo anterior, la paciente requiere una segunda operación la cual no ha podido realizar. Además, ha precisado de psicoterapia por el estado de ánimo y ansiedad motivado por su situación derivada de la intervención. La defensa del cirujano se fundamentó, entre otros aspectos, en la prescripción y en que las complicaciones acaecidas figuraban en el documento de consentimiento informado.