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Munir sostiene al Málaga en Gran Canaria (1-1)

Munir sostiene al Málaga en Gran Canaria (1-1)

El guardameta marroquí sostuvo a los blanquiazules cuando peor lo pasaban. Lombán igualó el tanto de Eric Curbelo, ambos conseguidos tras un saque de esquina. El Málaga fue mejor en el primer tiempo, pero no tuvo fortuna de cara a puerta. Sadiku sufrió un clamoroso penalti por agarrón, que no decretó Ortiz Arias. 

Empate de mérito en Gran Canaria (1-1) para un Málaga que, por momentos, estuvo contra las cuerdas. Munir apareció para salvar a los de Pellicer en dos ocasiones de Rubén Castro. Lombán consigue su tercer tampo de la temporada.

El Málaga comenzó picante el partido. Con robos en tres cuartos por la alta presión blanquiazul, los de Pellicer empezaron a inquietar la meta canaria pero sin crear ocasiones de gol. Pacheco y Juanpi intentaron desmontar la defensa local sin encontrar el último pase que habilitará a Sadiku.

Lo que sí que se produjo fue un clamoroso agarrón de Fabio sobre el delantero albanés tras una prolongación de Lombán. Sin embargo Ortiz Arias entendió que no fue suficiente como para ni siquiera confirmarlo con el VAR.

A raíz de esa jugada se invirtieron los papeles y fue Las Palmas quien llevó el mando del partido. Incluso Rubén Castro avisó tras un saque de esquina, pero su disparó se marchó cerca del poste izquierdo de la meta de Munir. 

El que no avisó fue Eric Curbelo, ya en la segunda mitad. En el primer acercamiento local tras el paso por vestuarios, los de Pepe Mel abrieron el marcador a la salida de un saque de esquina magníficamente botado por Ariday. El tanto cayó como un jarro de agua fría en las filas malaguistas. Y es que Munir tuvo que aparecer para sostener las esperanzas blanquiazules al tapar un sensacional remate de Rubén Castro. 

Y justamente de esa acción, del posible 2-0, se pasó al 1-1 para locura del malaguismo. Lombán, también a balón parado, igualó la contienda con un magnífico testarazo. El partido cambió por completo. De nuevo eran los de Pellicer los que, además de meterse en la pelea por los puntos, llevaban la voz cantante.