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Habilitan el Hospital Pascual de Málaga ante la crisis sanitaria del coronavirus

Habilitan el Hospital Pascual de Málaga ante la crisis sanitaria del coronavirus

El centro hospitalario contaba con equipamiento y solo precisaba de una limpieza de las instalaciones que además se fumigarán el próximo fin de semana

El Hospital Pascual de Málaga, un centro privado que estaba cerrado aunque dotado de 198 camas e incluso respiradores, se prepara para volver a funcionar en la actual crisis sanitaria del coronavirus, mientras avanza la medicalización de la Ciudad Deportiva de Carranque, en la misma ciudad, con 400 camas.

Fuentes sanitarias han informado este jueves de que el Pascual, que contaba con equipamiento, solo precisaba de una limpieza -que está en proceso- para poder utilizarse cuando lo ordenen las autoridades en función de la evolución de la pandemia y la capacidad de atención de pacientes en los centros sanitarios.

Además esas instalaciones se fumigarán durante el próximo fin de semana, mientras en Carranque -que se transforma en hospital de campaña con algo menos de 400 camas- se prevé que la adaptación esté prácticamente terminada este viernes, pendiente de algunos detalles para principios de la próxima semana.

Los trabajos logísticos -con gran actividad de operarios- se centran en la instalación de un suelo, líneas aéreas de suministro eléctrico y oxígeno, camas y demás mobiliario y la habilitación de un circuito doble (zonas limpia y sucia), lugares de descanso, aseos con duchas, espacio de información a familiares y unas carpas.

"Esperamos que nunca se llegue a usar", han asegurado las fuentes, que precisan que cuando se terminen los preparativos, se fumigará de nuevo la instalación y quedarán cerradas a expensas de la necesidad que pueda surgir, aunque con el deseo de que finalmente se tenga que desmontar sin que haya entrado ningún paciente.

Explican que van unas semanas por delante de posibles necesidades con el objetivo de no tener que habilitar unas instalaciones así en una situación límite.

Los preparativos en Carranque se iniciaron tras la visita la pasada semana al recinto del consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía, Elías Bendodo, que habría fijado este viernes como la fecha en la que tendría que estar acondicionado.

Está autorizada la contratación de personal nuevo para este hospital de campaña y para el Pascual, que se unirá a profesionales procedentes de otros centros sanitarios, según las fuentes.

Cuando todo esté listo en Carranque, la Unidad Militar de Emergencia (UME) volverá a fumigar ese espacio como hizo esta semana antes de empezar los trabajos.

El presidente andaluz, Juanma Moreno, explicó que a partir de la próxima semana puede estar operativo este hospital de campaña y que se abriría en caso de activarse el segundo plan de contingencia si se llega a 15.000 casos por coronavirus en Andalucía con el objetivo de aliviar la tensión asistencial de los hospitales.

Previsiblemente no se alcanzarán en Carranque las 400 camas, al tener que guarda distancia entre una y otra según las indicaciones de los epidemiólogos para evitar riesgos y el recinto funcionará como una extensión del Hospital Regional de Málaga (anteriormente conocido como Carlos Haya), situado solo a unas decenas de metros.

El hospital de campaña y el Pascual juntos se aproximarían a las 600 camas disponibles en caso de ser preciso; lo que se une a la reorganización de centros sanitarios en la provincia malagueña.

Así, el propio Hospital Regional de Málaga que ha trasladó temporalmente a sendos centros sanitarios privados de la capital malagueña sus servicios de neurocirugía y cirugía cardiovascular para operaciones no demorables.