Otra dosis de bendito sufrimiento (1-0)

Otra dosis de bendito sufrimiento (1-0)

El Málaga vence al Sporting de Gijón gracias a un golazo de Juande antes de la primera media hora del choque. Los de Pellicer se mantienen invictos en La Rosaleda y certifican el gran momento anímico y deportivo que viven en este momento. Con el triunfo ante los de Mareo, los blanquiazules se colocan quintos, con trece puntos y a tan sólo tres del líder. 

Victora a base de compromiso, sacrificio y solidaridad. Otra noche con final feliz en Martiricos y con la sensación de que el Málaga este año está capacitado para algo más que la permanencia pese a las circunstancias.

Pese a contar con 18 profesional, pese a tener una ristra de canteranos, pese a no tener La Rosaleda llena. Pese a todo y contra viento y marea, el Málaga destila ritmo, destila electricidad, y destila buen rollo pero con ese punto canalla y duro que impresiona porque sabe sufrir ante los vaivenes del partido.  

Es muy pronto para lanzar las campanas al vuelo pero hay detalles que permiten vivir con ilusión. Hay hambre, seriedad, trabajo y ganas de crecer al igual que se percibe que hasta que hay gasolina el Málaga es un cohete.

Juande anotó un gol antológico. Él lo fabricó. Desde el inicio hasta el fin. Robó la pelota, con criterio y con clase. El Málaga activó la velocidad de crucero y en un contragolpe fulgurante, el esférico acabó en el interior de la meta de Mariños gracias a un cabezazo potente del central.

El Sporting firmó un gran papel en Martiricos. Hizo un gran partido pero el Málaga volvió a sentirse fuerte en el sufrimiento. Forma parte del manual de estilo de Pellicer y los blanquiazules mostraron una versión pragmática y llena de oficio para acabar firmando el triunfo pese al monólogo asturiano en la segunda mitad. 

La fatiga la acusó el Málaga con un paso atrás. Ahí el Sporting aceleró y tuvo el empate. El tanto no llegó a subir, ésta vez el VAR y un par de milímetros impidieron la igualada en el marcador. Ahí volvió a sacar un esfuerzo extra, tiró de memoria, de compromiso, de fe y el equipo blanquiazul puso el alma.

Cristian, Jozabed y Benkhemassa mordieron a pocos minutos del final. El argelino tuvo una muy clara frente a Mariño pero no logró poner la puntilla. El Sporting quiso morir matando y tuvo la última pero Dani Barrio volvió a dejar su portería a cero. El guardameta envió a córner la última falta lanzada por Djuka. 

El Málaga más 'tieso' de los últimos años, el Málaga más humilde y prudente de toda una década se coloca con 13 puntos de 21 disponibles. Una gesta o una realidad. Ambas opciones son posibles. A tres de líder, a tres de seguir soñando. Eso sí, el manual es claro: sufrimiento, trabajo y efectividad.