Botín menor con las rotaciones (1-1)

Botín menor con las rotaciones (1-1)

Los de Pellicer firman tablas ante el Mirandés en un encuentro marcado por las rotaciones que puso el técnico blanquiazul al inicio del choque y por el empuje de los visitantes en la segunda mitad.  Un colocado remate de Jozabed dio la primera ventaja en el marcador a los blanquiazules gracias a una gran jugada combinativa y ya en el segundo tiempo, Jirka anotó el tanto del empate en un desajuste defensivo. Con este empate, el Málaga sigue invicto en casa y continuará peleando por los puestos de privilegio. 

La fatiga acumulada y la fe del Mirandés impidieron que el Málaga firmara su tercer triunfo consecutivo. Pellicer movió el árbol y renovó el once. Optó por un plan B y por rotar a sabiendas de que los minutos pesan en una escueta plantilla y que la próxima semana se avecinan dos puertos de primera categoría: Mallorca y Espanyol. Sorprendió tanto cambio sabiendo que la base o el núcleo que se quedaba en el banquillo había cimentado las dos victorias anteriores. El calendario y la plantilla es la que es por lo que el de Castellón trata de evitar la acumulación de minutos a estas alturas del campeonato. 

Luis Muñoz y Ramón se quedaron en el banco junto a Chavarría o Yanis. Era el momento de la titularidad de Jozabed, Jairo o Cristián. No arrancó mal el Málaga. Al contrario, se mostró más incisivo y dañino que su rival. Con electricidad, chispa y con la seña de identidad defensiva que le caracteriza siempre que el tanque de gasolina no se vacía. El Málaga pronto anotaría el 1-0. Un pase milimétrico de Cristian a Matos y que lo aprovecharía el lateral para asistir con escuadra y cartabón la llegada de Jozabed en segunda línea. Conexión sevillana y gol del centrocampista que de primeras remató al fondo de la red. La jugada quedó anulada por fuera de juego pero el VAR le dio la razón a los blanquiazules. Era gol legal pese al show de Bikandi Garrido. 

No perdió la cara el Mirandés al partido pese a estar por debajo en el marcador. Javi Jiménez y Jirka firmaron un gran choque e hicieron sufrir a sus respectivos defensores. El Málaga tras la vuelta de vestuarios notó la fatiga y dio un paso atrás. Ahí fue donde el Mirandés aprovechó para hacerse grande y creer en que podía irse de La Rosaleda con algo más.

El Málaga necesitaba una reacción para evitar esa superioridad y mientras Pellicer mandaba acelerar los ejercicios de calentamiento de su caballería, Jirka aprovechó el error defensivo y quizás la poca solidez de Juan Soriano para poner la igualada en el marcador. 

Ahí ya Pellicer agitó el árbol en busca de piernas frescas. Yanis y Chavarría entraron al verde por un Jairo aún con falta de rodaje y un Jozabed que acabó bastante extenuado. No volvió el Málaga a tener un equilibrio claro hasta la entrada de Ramón y Luis Muñoz. 

Pese a tener algo más de solidez y empaque el Mirandés dispuso de algun remate lejano que encontró buena respuesta de Juan Soriano. Bikandi quiso seguir con su show al pitar un inexistente penalti de Mejías por mano, menos mal que el VAR dejó claro que el venezolano recibió un balonazo en plena nariz. 

No hubo tiempo para mucho más, el punto quizás sea un botín menor por la inercia y la racha de dos victorias consecutivas pero fue una exigente faena la que tuvo el Málaga ante el Mirandés. El zurrón continúa sumando unidades de cara al objetivo final.