Cártama, parece que anda suelto Satanás, anda suelto un sádico asesino

Cártama, parece que anda suelto Satanás, anda suelto un sádico asesino

Un profesional de la delincuencia y además machista, la peor combinación de un espécimen, vertió ácido en los rostros de dos jóvenes de 26 años  

Cantaba el tristemente fallecido, Luis Eduardo Aute, aquello de “Parece que anda suelto Satanás…Parece que anda suelto Lucifer… Parece que anda suelto Belcebú”. El presunto agresor (siempre hay que poner la coletilla de “presunto”) de las jóvenes de Cártama anda suelto. Un profesional de la delincuencia y además machista, la peor combinación de un espécimen humano, vertió ácido sulfúrico sobre los tiernos rostros de dos jóvenes de 26 años. Y lo hizo por despecho contra una de ellas porque todavía hay “hombres”, muy machos ellos, que piensan que una pareja se rompe cuando solo el varón lo decida, que una mujer no es libre para decidir libremente que quiere dar por finalizada una relación de pareja. Y aun quedan machitos que si, por el contrario, la mujer decide dar por concluida esa situación sentimental, pues nada, “la maté porque era mía”.

Este nuevo Satanás tuvo la frialdad de ponerse en paralelo con su coche al de las dos jóvenes, Sandra y Cristina. Sin importarle las protestas y pitidos de los conductores de atrás, se bajó de su vehículo, avanzó hacia las chicas y conminó a su antigua pareja, Sandra, a que se apeara. Sandra se negó pero abrió un poco la ventana. Solo 10 centímetros, tan poco espacio que la tiene ahora en el Unidad de Grandes Quemados del Virgen del Rocío de Sevilla, debatiéndose entre la vida y la muerte y, en el mejor de los casos, con un rostro y cuerpo, (hasta un 70 por ciento) desfigurado casi totalmente. A 10 centímetros de la muerte rociada con ácido sulfúrico puro ¿Asesino? No. ¿Asesino machista? Tampoco. Asesino machista y sádico y a partir de ahí pongamos todos los epítetos que queramos, tantos como años (y algunos más) esperamos que le condene la justicia una vez que sea detenido este salvaje en fuga.

“Tenían la piel llena de burbujas y el rostro desfigurado”. Esa es la definición dantesca que el alcalde de Cártama hacía de cómo vieron a las chicas nada más que el nuevo Belcebú acometiera su acción con el ácido sulfúrico. A pesar de ello, Sandra, pudo llegar entre la inconsciencia, los tremendos dolores, el horrible ardor de las quemaduras y el shock a balbucear el nombre de su ex novio canalla como autor de la agresión. 

Ojalá que las chicas salgan de esta. Ojalá que sus casi adolescentes rostros puedan volver a ver su anterior imagen. Y ojalá que este asesino machista y sádico, este nuevo Satanás sea localizado y se pudra en el infierno. Es el lugar propio de Lucifer, el infierno, el de la cárcel, claro.