No es un domingo cualquiera (2-0)

No es un domingo cualquiera (2-0)

El Málaga vence con autoridad a un débil Albacete y deja virtualmente salvada la categoría. Los goles de Yanis y Caye permiten al conjunto de Pellicer seguir soñando por cotas altas en las restantes jornadas que restan en el calendario y dejan los deberes hechos al sumar 48 puntos a falta de ocho fechas. 

Quién le iba a decir a este Málaga que en abril iba a estar tranquilo y disfrutando del calendario. Con fatiga, con calambres pero con mucha hambre por saciar. No hace falta recordar en demasía, pero el verano fue un auténtico terremoto. Casi de película de terror. Las 18 fichas profesionales, lesionados, un equipo que se tuvo que tejer una y otra vez en cada momento que se descosía.

Un ejercicio de honradez y profesionalidad como no se recordaba en Martiricos. Y este es el Málaga. El de Pellicer, el de Manolo Gaspar, el de los 48 puntos el 11 de abril, el del límite salarial más bajo, el que sufrió errores arbitrales que le impidieron soñar por cotas más altas, el que por desgracia tuvo una crisis de juego y resultados en La Rosaleda. El Málaga sin público, pero el que más orgullo ha levantado en los últimos años entre los aficionados malaguistas. El Málaga ‘tieso’ y luchador. Contra viento y marea.

Ante el Albacete no había más objetivo que ganar. Y se hizo. Pellicer no alteró el sistema y mantuvo el 4-1-4-1. Un engranaje perfecto que permite al Málaga volar pese a la fatiga acumulada. A los 20 minutos abrió la lata el equipo malaguista. Llegó con fortuna para algunos pero el remate de Ale Benítez lo tocó Yanis con toda la intención del mundo. Pese al gol, el Albacete se rehizo y tuvo varias opciones de empatar pero Juan Soriano se mantuvo firme e incluso la mejor, el remate de Ortuño, no valía al lanzar en fuera de juego.

No se movió el luminoso y el Málaga llegó con los deberes hechos y con la sensación de que si picaba una contra podía dejar finiquitado el encuentro ante un rival que entre la ansiedad por verse ahogado en la tabla y la poca capacidad ofensiva, iba a acabar mentalmente fuera del choque.

Cinco minutos tardó en anotar el 2-0. Una contra magistral, una jugada rápida, vertiginosa y que define oto de los conceptos de este Málaga de Pellicer. Rock and Roll. Correr y matar. Cristian realizó un milimétrico desplazamiento en largo a Jairo, éste temporizó la llegada de Caye, lo asistió y el delantero de primeras marcó el tanto blanquiazul. Premio al trabajo que no se ve para Caye y premio también para un Málaga que voló en esa acción.

Pellicer con el 2-0 movió las piezas del tablero. Piernas frescas y descanso merecido para jugadores como Jozabed, Cristian Yanis o Caye que firmaron un señor partido. Un encuentro controlado tanto en el verde como en la pizarra. El tiempo se comió al crono y el Málaga rubricó sus 48 puntos. No fue un domingo cualquiera, fue el domingo en el que el Málaga se agarró casi de manera definitiva en la categoría. En el año más complicado de su historia. Desde ya, lucharán por algo más con la mente liberada y con los deberes hechos. Quién lo diría….