Revolución en el baloncesto español

Revolución en el baloncesto español

La ACB ha decidido, con el sí de los entrenadores, reducir los tiempos muertos para darle mayor agilidad a los partidos.

En la búsqueda del mayor espectáculo posible para que el baloncesto sea más atractivo, la liga ACB ha decidido darle un giro radical a los partidos reduciendo el número de tiempos muertos. Si la pasada campaña, entre los solicitados por los entrenadores y los obligados por publicidad, hubo encuentros con hasta quince parones, de cara a la nueva temporada podría darse el caso de que, en el mejor de los casos, sólo existieran dos tiempos muertos en un choque sin prórroga.

Esto haría que la duración de los encuentros no llegara, como ha ocurrido en los últimos años, a las dos horas, convirtiéndose en algo, en ocasiones, tedioso y sin dinamismo. La nueva medida, consensuada con los entrenadores y responsables deportivos de los clubes, haría que el máximo de interrupciones por este motivo quedase fijado en diez.

Los que básicamente se reducirán serán los denominados tiempos muertos de televisión, que pasarán de un tope de cinco a dos. Y sólo se activarán si durante los primeros quince minutos de cada parte no se ha solicitado ninguno por parte de los entrenadores.

Del mismo modo, se reducen también al final de cada cuarto. Los entrenadores sólo podrán parar el juego dos veces en toda la primera mitad, pero sólo una en los últimos cinco minutos. No se pueden acumular para el final. Y en la segunda parte, de los tres de los que dispondrán, sólo dos se podrán utilizar en los últimos cinco minutos de encuentro.

El objetivo es darle más dinamismo al baloncesto y convertirlo en un espectáculo sin parones que interrumpan la intensidad del juego.