El Unicaja presenta sus credenciales en la BCL (62-79)

El cuadro de Fotis Katsikaris debuta en la Basketball Champions League con un triunfo en casa del Nizhny Novgorod. Jaime Fernández y Tim Abromaitis, los mejores de los malagueños.

Buen triunfo y positiva carta de presentación del Unicaja en el primer partido en su historia en la Basketball Champions League. Los malagueños, a pesar de cierta irregularidad, fueron mejores en los momentos importantes, reboteando y con porcentajes de tiro por encima del 50%, y acumularon al final una ventaja de 17 puntos (62-79) que puede venirles muy bien de cara a posibles empates. Jaime Fernández, quién si no, y Tim Abromaitis, con 13 puntos y 8 rebotes, fueron las mejores armas de los malagueños ante el Nizhny-Novgorod. La nota negativa, la lesión en el tobillo de Brizuela. 

Los primeros minutos en la competición dejaron un buen sabor de boca gracias a un baloncesto fluido, buena circulación de pelota y mejores porcentajes de tiro. Los ataques se imponían a las defensas y eso casi siempre suele ser buena señal para los malagueños. A los 7 minutos ya dominaba con cierta comodidad, 12-19, a los rusos, que intentaban imponer su mayor envergadura. Lo contrarrestó Katsikaris dando minutos a Suárez. Sirvió de prueba meter al capitán para que empiece a recuperar sensaciones y para probar un quinteto con tres hombres altos junto a Barreiro y Nzosa. Este realizó tres acciones defensivas consecutivas marca de la casa para compensar algunas pérdidas de Jaime Fernández y Alberto Díaz y mantener cierta ventaja al acabar ese primer cuarto (19-23). Pudo ser mayor esa diferencia, pero les lastró el 57% de acierto en tiros libres.

A Nzosa le tocó descansar y Eric cogió el testigo tapando bien a Jovanovic, lo que no es sencillo. Mientras, a Jaime Fernández no le paraban las penetraciones y, cuando lo hacían, ahí estaban Barreiro y Guerrero para aprovechar sus asistencias. Cole, con otra canasta, firmó un 0-9 que les dio un +13 prometedor (25-38, min. 15). El viento soplaba a favor, pero si uno se relaja, cualquier rival lo aprovecha. Y el Nizhny, sin ser un súper equipo, tampoco es manco y devolvió el parcial con un 12-0 que enfadó brutalmente a Katsikaris. Tres minutos y medio después, Cole acabó con la sequía para marcharse a vestuarios 37-40.

El encuentro se reanudó con buenas sensaciones para los cajistas. Brizuela anotó desde la esquina y Eric se hacía grande en la zona para volver a poner tierra de por medio (40-48, min. 24). Pero los de Lukic son como las hormigas, a su ritmo, sin ponerse nerviosos, lograron volver a soplar en el cogote para amenazar con la remontada a 30 segundos del final del tercer cuarto (49-50). Otra vez un último tiro, esta vez de Abromaitis en el poste bajo, mejoró la diferencia.

Con 49-52 tocaba nuevamente volver a colocarse el mono de trabajo. La resistencia local aguantó dos minutos más. A partir de ahí, y a pesar del susto en el cuerpo que produjo la lesión de Brizuela en el tobillo, Jaime volvió a hacer de las suyas y, poco a poco, fue rompiendo el encuentro hasta escaparse de manera definitiva y llegar a la máxima renta en el último segundo con otro triple que le hizo llegar a 21 puntos (más 8 asistencias y 3 rebotes) en su cuenta particular y al definitivo 62-79.