El estreno de Brandon no fue suficiente (1-1)

El estreno de Brandon no fue suficiente (1-1)

El Málaga se llevó un punto en su visita a Zorrilla ante un combativo Valladolid

Sí que es verdad eso de que no hay quinto malo. Cierto que el Málaga no ganó al Valladolid en su quinta salida de la temporada. Vale. Pero el empate supo bien en tierras pucelanas. Porque del mismo modo que pudo ganar, y ocasiones tuvo para ello, también pudo perder otra vez ante el mayor empuje y calidad de los anfitriones, uno de los claros favoritos al ascenso aunque la clasificación aún no lo diga. Se adelantaron los blanquiazules, de penalti, en el estreno goleador de Brandon y empató Óscar Plano tras una buena dejada de Cristo en un encuentro con muchos piques y que dejó más satisfechos a los de José Alberto que a los de Pacheta.

Salió mejor el Valladolid. En apariencia. Durante un cuarto de hora se mostró como el anfitrión que se conoce los recovecos de la casa con los ojos cerrados mientras que el invitado sufría alejado de su hábitat natural. Normal durante lo que llevamos de Liga. Así llegó el disparo de Cristo, que pudo ser malaguista, y el paradón, cuerpo en tierra, de Dani Martín. Mano de reflejos, mano salvadora, mano que animó a sus compañeros. Sólo dos minutos después, Brandon, tras un buen pase de Escassi al espacio, se plantó solo ante Roberto. Anduvo lento el delantero y tapó bien el guardameta. Duelo de tatuados que se llevó, en esa ocasión, el portero.

Suele haber un punto de inflexión. Y esa acción visitante despertó muchos nervios en los pucelanos. Demasiado nerviosos, demasiado tensos, demasiado protestones. Desde Pacheta hasta Roque Mesa, pasando por Nacho o Toni Villa. Todos exageraban los contactos, todo lo protestaban. El exceso de revoluciones le jugó una mala pasada, en especial a El Yamiq. La pasada de frenada cuando Paulino le hizo un túnel en el área y le cazó el tobillo fue de las que hace pupa. Penalti clarísimo y, ahora sí, Brandon superó a Roberto para estrenarse como goleador blanquiazul. Le sentó bien aparecer en Área Malaguista el lunes.

No estaba siendo un partido vistoso de los de José Alberto. La consigna rival era tapar lo posible a Jozabed para que no conectase con las bandas. Y aunque se zafó de esa trampa alguna vez, los extremos debían desgastarse más en defensa que lucirse en ataque. Sobre todo, un Kevin que se convirtió en la sombra de Luis Pérez, y que ayudó lo suyo para alcanzar los vestuarios con  el 0-1.

Se encontraba el Málaga cómodo sobre el césped de Zorrilla, esperando el error del rival, sin exponer demasiado. Y aun así, se las apañaron los blanquivioletas para no tardar demasiado en equilibrar la balanza. Roque Mesa superó a Escassi en tres cuartos y conectó con Cristo, que se dio la media vuelta y encontró en el momento justo a Óscar Plano. Este, con su control en carrera, se plantó ante Dani Martín. Ya no había nada que hacer.

Encajó bien el golpe el cuadro boquerón. O eso pareció cuando Roberto salió a por uvas, dejando la portería desguarnecida. Si no es por El Yamiq, Brandon habría rematado, un poco escorado, a puerta vacía. Igual que si no es por Dani Martín en la siguiente acción, el 2-1 hubiera sido una realidad tras un contragolpe de 3 para 1 que acabó en un disparo de Toni Villa dentro del área que sacó de modo antológico el guardavallas blanquiazul.

Los ánimos habían cambiado. El campo pareció volcarse hacia el lado malaguista y el Valladolid insistía por el costado de Ismael Casas, al que se le notaba su falta de ritmo competitivo. Es lo que tiene cuando tienes un titularísimo indiscutible y no das opciones a otros hasta que no te queda remedio. El canterano, sin embargo, se multiplicó y, con dificultades, cumplió con oficio, como siempre.

Era urgente mover piezas para refrescar el equipo. Tardó José Alberto en hacerlo y lo hizo a falta de 20 minutos, casi más para evitar la segunda amarilla de Paulino, que estaba en todos los fregados. Entró Roberto y el principito, tras un robo muy peligroso de Kevin, a punto estuvo de marcar en su primer balón. Sólo su homónimo evitó el tanto. Nadie hubo, sin embargo, quien se interpusiera entre Plano y la meta de Dani. Lo que falló en carrera sin oposición le dejará, a buen seguro, sin dormir esta noche.

Hubo más oportunidades. Una de Escassi a la media vuelta, un zurdazo lejano de Roque Mesa, un remate de Anuar que sacó a bocajarro Dani Martín, un cabezazo de Anuar… pero el marcador ya no se movió en un empate que favorece más los intereses malagueños.