Ganó la tecnología. Los móviles todo lo pueden, por ahora. Dinamarca se ha convertido en el primer país de Europa en eliminar el servicio de envío de cartas por correo, después de que la empresa postal sueco-danesa Postnord entregó este martes las últimas, poniendo así fin a 401 años de historia postal. Habrá que ver cómo reaccionan otros países a esta medida.
Los buzones
Este pasado martes, el servicio de correos ha entregado la última carta de su historia a Enigma, el Museo de la Comunicación de Copenhague, ubicado en el barrio de Osterbro, donde formará parte permanente de la exposición.
Durante el segundo semestre de 2025, el servicio postal empezó a retirar los 1.500 buzones públicos de color rojo repartidos por todo el país, de los cuales unos mil han podido comprarse por internet por precios que oscilan entre los 195 y 270 euros. «Una pequeña pieza del patrimonio cultural danés», para Postnord.
El servicio postal de Dinamarca ha despedido a alrededor de 1.500 trabajadores durante el último año, y las tradicionales cajas rojas, así como en España son amarillas, en las que se depositaban las cartas dejarán de decorar las calles del país. Algunos de estos buzones irán directamente a la basura, aunque hay daneses que han optado por adquirirlos.
«Por falta de rentabilidad»
PostNord, la empresa pública de servicio postal en Dinamarca, anunció la pasada primavera que dejaría de recoger y distribuir cartas a principios de 2026 por falta de rentabilidad, debido al acusado descenso de envíos en los últimos años.
«Hemos sido el servicio postal danés durante 400 años y por eso ha sido una decisión difícil poner punto final a esta parte de nuestra historia. Los daneses son cada vez más digitales, hoy en día hay muy pocas cartas y ese declive continúa de forma que el mercado postal ya no es rentable», señaló en un comunicado el director de la filial danesa de PostNord, Kim Pedersen.
PostNord nació en 2008 como fusión de los servicios postales de Suecia y Dinamarca y está controlada por el Estado sueco (60 %) y el danés (40 %). El volumen de cartas en Dinamarca ha caído un 90 % desde 2000 y, sólo de 2023 a 2024, un 30 %.