Un ciudadano palestino permaneció atrincherado durante unas cinco horas este lunes en la vivienda en la que reside en el centro de Aznalcóllar, amenazando con inmolarse y hacer explotar una bombona de butano, lo que habría afectado a todo el bloque. La situación obligó a desplegar un amplio dispositivo de la Guardia Civil y a desalojar varios inmuebles de la zona por precaución. El operativo se inició poco antes de las seis de la tarde y no se dio por finalizado hasta pasadas las once de la noche.
La Guardia Civil acordonó el entorno del edificio, situado en la calle Doctor Sánchez Becerra, junto al Ayuntamiento del municipio sevillano. Además del desalojo del bloque afectado, también fueron evacuados inmuebles próximos. Los vehículos estacionados en la zona fueron retirados, al igual que una cafetería cercana y un supermercado.
En el lugar se desplegaron agentes del Grupo de Acción Rápida (GAR), junto a efectivos de distintas unidades y un equipo especializado en negociación, que trató de convencer al hombre para que abandonara la vivienda.
Intervención del alcalde
Tras varias horas sin avances definitivos, fue el alcalde de la localidad, Juan José Fernández Garrido, quien logró que el hombre accediera a salir del inmueble. El regidor lo trasladó en su propio vehículo al centro de salud del municipio, donde fue atendido inicialmente.
Una ambulancia esperaba allí para su posterior traslado al Hospital Virgen Macarena, en Sevilla, donde quedó ingresado bajo custodia de la Guardia Civil. Tras su evacuación, el dispositivo fue desactivado.
El protagonista del suceso llevaba aproximadamente dos meses residiendo en una habitación alquilada en el mismo edificio. Según vecinos del inmueble, en los últimos días había protagonizado varios altercados. El pasado sábado ya tuvo que intervenir la Guardia Civil después de que mostrara un comportamiento alterado. Fue trasladado a un centro hospitalario, aunque recibió el alta esa misma noche. Al día siguiente se produjo un nuevo incidente, esta vez tras un enfrentamiento con la propietaria de la vivienda, que sufrió un ataque de ansiedad.
Residentes del bloque lo describen como una persona habitualmente servicial y sociable, aunque aseguran que en los últimos días su comportamiento había cambiado de forma notable. Según estos testimonios, realizaba escenas en la vía pública en las que simulaba bombardeos o situaciones vinculadas a la guerra en Gaza y mostraba signos de un posible brote psicótico que, apuntan, podría estar agravado por el consumo de sustancias.
Durante el episodio de este lunes, los vecinos escucharon fuertes golpes en el interior de la vivienda antes de que la Guardia Civil ordenara el confinamiento en sus casas y posteriormente el desalojo preventivo.
Perfil del implicado
El hombre, que se identifica como dentista y responde al nombre de Adel, habría ofrecido distintas versiones sobre su situación familiar. Algunos vecinos aseguran que les contó que parte de su familia habría fallecido en Gaza, mientras que otros sostienen que se encontraría en Egipto.
Los residentes consideran que padece problemas de salud mental y reclaman mayor atención para personas refugiadas que puedan arrastrar cuadros de estrés postraumático.
El alcalde explicó que se trata de una persona con problemas mentales que lleva varios meses viviendo en la localidad y que protagoniza altercados de forma esporádica. Según indicó, intentó comunicarse con él durante horas, incluso enviándole mensajes en vídeo, hasta que finalmente accedió a salir.

