La mujer acusada de abandonar a su bebé recién nacida en un descampado de Málaga ha declarado que creía que nació muerto. Mientras tanto, su acompañante, padre de la niña y también procesado, ha asegurado que estaba «bloqueado» ante lo que estaba ocurriendo.
La Sección Tercera de la Audiencia de Málaga ha comenzado este martes el juicio a esta pareja a los que la Fiscalía acusa inicialmente de un delito de asesinato en grado de tentativa con la agravante de parentesco y solicita en sus conclusiones provisionales que se le imponga a cada uno la pena de 17 años de prisión.
Juzgan a una pareja por abandonar a su bebé recién nacida en un descampado en Málaga
Los hechos sucedieron en octubre de 2023. Los procesados, ambos en situación irregular en España, eran pareja y primero residían en Córdoba, aunque después él se trasladó a vivir a Fuengirola. Según el escrito inicial del fiscal, el día 13 los dos estuvieron en la capital malagueña para ver un evento deportivo.
Un parto poco común
De madrugada, ella empezó a sentirse mal y solicitaron asistencia médica, aunque finalmente no la consiguieron, por lo que la mujer terminó dando a luz a la niña sobre una plataforma de hormigón en una zona cercana a la estación de tren de la capital, tras lo que supuestamente los acusados se pusieron de acuerdo «para abandonar a la bebé».
Así, la escondieron en unos matorrales «con la intención de que falleciera, pues ese era el desenlace lógico, al dejarla en un sitio apartado, sin ropa, a la intemperie, sin alimentar y sin asistencia médica». Para la Fiscalía malagueña, no existía impedimento para trasladarla a cualquier sitio para ser asistida o pedir ayuda por teléfono.
Una huida hacia Fuengirola
Tras dejarla, se fueron a Fuengirola «sin que mostraran tampoco con posterioridad la más mínima preocupación por el estado de salud» de la bebé, que fue encontrada con vida por un viandante que oyó el llanto entre unos arbustos y fue trasladada por la Policía Nacional al hospital, donde se le prestó la asistencia médica necesaria para sobrevivir.
La procesada ha indicado que sintió dolores como de parto –ya había tenido un hijo– pero no sabía que estaba embarazada; y que tuvo al bebé sola, porque él no estaba asimilando lo que pasaba. Así, ha dicho que al nacer no lloraba y el brazo «estaba como colgando», por lo que creyó que nació muerto; pero le puso una sudadera; sin ser consciente de lo que había ocurrido hasta después.
El acusado, por su parte, ha dicho que había bebido mucho y que vio a la bebé nacer, pero no supo dónde la dejó. Sí le dijo ella que era en un parque, en un lugar donde la iban a ver, además de que la había tapado con una sudadera. Ha señalado que después de dar a luz, no avisaron «de nada» y que él estuvo «en shock» todo el tiempo, en el que no hablaron.

