La Parroquia de San Julián celebrará este domingo 1 de marzo la última eucaristía en el interior del templo antes de cerrar sus puertas para acometer un ambicioso proyecto de rehabilitación. Las obras, con un plazo de ejecución estimado de entre ocho y nueve meses, se han adelantado debido al empeoramiento del estado del edificio tras las últimas borrascas, aunque los informes técnicos descartan riesgos estructurales.
El párroco, Amador Domínguez, ha advertido del peligro que suponen los desprendimientos recientes. En apenas unos días se han producido dos caídas de paramentos: uno de dos metros y medio en la capilla bautismal y otro de metro y medio en la nave central. A estos daños se suman grietas visibles, humedades persistentes y la caída diaria de arena y pequeños fragmentos de madera del techo.
Daños visibles en San Julián
Pese a la gravedad aparente, Domínguez insiste en que la estructura del templo se mantiene estable. “Ni los muros ni la cubierta presentan riesgo de derrumbe”, ha subrayado, señalando que el problema se concentra en los revestimientos, muy castigados por la filtración constante de agua.
La Hiniesta y el Rosario abandonarán San Julián el 26 de febrero en traslados públicos
La situación era conocida tanto por la parroquia como por la Archidiócesis de Sevilla, que llevaba tiempo realizando seguimientos técnicos. El inicio de las obras estaba previsto inicialmente para después de Semana Santa, pero las lluvias recientes han acelerado la decisión ante el rápido deterioro de los paramentos.
Reubicación de las hermandades
La Hiniesta ha tomado la decisión de trasladar a sus titulares en la noche de este jueves al Convento de Santa Isabel de forma pública. Posteriormente, en fecha aún por determinar, las imágenes se llevarán de manera privada a la Iglesia de Santa Marina, desde donde realizará la cofradía la salida el próximo Domingo de Ramos.
También este jueves, la Hermandad del Rosario de San Julián trasladará a su titular a la Parroquia de San Marcos, templo en el que actualmente está celebrando sus cultos la Hermandad de los Servitas, con la Virgen de los Dolores y el Cristo de la Providencia.
Traslado de las funciones parroquiales
El presupuesto del proyecto ronda los 600.000 euros, de los que la mitad será aportada por el Arzobispado. La intervención estará dirigida por Miguel Ángel López, arquitecto especializado en restauración y conservación de la Catedral hispalense. El cierre total del templo permitirá acortar los plazos respecto a la planificación inicial. Durante el tiempo que duren los trabajos, las funciones parroquiales se trasladarán a la cercana Iglesia de San Hermenegildo, mientras que las misas parroquiales se celebrarán en Santa Marina.
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