Las esculturas donadas por el ceutí Ginés Serrán Pagán a Málaga siguen generando un gran debate social en la ciudad. Pese a que su instalación en el Puerto estaba prevista para el 21 de febrero, la presión mediática ha ido retrasando este momento, que aún se encuentra sin fecha estimada y con su futuro en el aire. Desde la Autoridad Portuaria confirman que se celebrará en las próximas fechas un consejo de administración extraordinario, donde se decidirá qué ocurrirá con las dos controvertidas estatuas.
⚓De las duras críticas del arquitecto y urbanista Salvador Moreno Peralta conta la instalación de unas esculturas de temática mitológica en el Puerto de Málaga, a la respuesta del creador de las obras, el escultor Ginés-Serrán Pagán: «No voy a consentir que la Autoridad… pic.twitter.com/M9FAm9naxp
— 101TV Málaga (@101tvMalaga) January 14, 2026
Desde que comenzase la instalación de los dos pedestales que alzarían ambas estatuas (una de 7,5 metros y otra de 5,5) generó cierta crispación entre parte de la ciudadanía. Incluso, la polémica llegó hasta el ‘The Times’, titulándolo como «Esculturas de dioses romanos en Málaga: parecen superhéroes de cómic». A raíz de entonces, su instalación, que parecía cuestión de tiempo, se ha ralentizado, con numerosos grupos mostrando una postura en contra de su implantación.
De 25 años a una exposición temporal de seis meses
Ya en su momento hubo una modificación importante. Las estatuas, que se quedarían en el Puerto durante 25 años, pasó a una «exposición temporal de seis meses», algo que criticó el propio autor, asegurando que se llevaría sus esculturas «a otra ciudad». Representantes de la sociedad civil malagueña alzaron la voz y mostraron su descontento en el Ateneo de Málaga ante la inminente instalación. Alrededor de un clima tenso, varios miembros aseguraron que se trataba de un «escarnio» para un ecosistema «cultural único», que puede romper con la estética del entorno y que nada tiene que ver con él.
Poco a poco, lo que parecía una simple instalación se convirtió en un tema de debate municipal, algo que hizo variar la estrategia. Carlos Rubio, presidente del Puerto, aseguró en declaraciones que su instalación iba a pasar a un consejo de administración extraordinario, pues se trataba de un proyecto «positivo y para nada divisivo». Es ahí donde se encuentra actualmente la situación, sin visos a resolverse en las próximas fechas. Mientras tanto, los pedestales ya se encuentran en la entrada del Puerto esperando la decisión final.

