El fútbol sevillano se paraliza este domingo 1 de marzo a las 18.30 horas. El Real Betis Balompié y el Sevilla FC se citan en el Estadio de La Cartuja para un derbi que ya es histórico antes de empezar. No solo por lo que hay en juego en la clasificación, sino por el escenario: el templo de las grandes finales acoge esta vez el partido que divide la ciudad en verde y blanco y en blanco y rojo. La tensión, la rivalidad y el orgullo se trasladan a un recinto de mayor aforo que promete una de las entradas más potentes de los últimos años.
En la ida, el Betis asaltó el feudo nervionense con un contundente 0-2 gracias a los goles de Fornals y Altimira. Aquel resultado marcó el pulso de la temporada entre ambos y dejó una herida abierta en el sevillismo que ahora busca cicatrizar en territorio neutral.
Bajas sensibles en ambos bandos
El conjunto verdiblanco llega condicionado por las ausencias. No estarán por lesión Amrabat, Isco ni Lo Celso, tres piezas llamadas a marcar diferencias en el centro del campo y la mediapunta. Además, Valentín Gómez se pierde el choque por sanción, lo que obliga a recomponer la zaga en un encuentro de máxima exigencia.
En el Sevilla, la enfermería también pesa. Marcao continúa al margen y Vargas, aunque ya trabaja con el grupo, no estará disponible para el domingo. A ello se suma la baja por sanción de Nianzou, otro contratiempo para un equipo que necesita firmeza defensiva para frenar el caudal ofensivo bético.
Almeyda, desde el palco
Uno de los focos estará fuera del banquillo. Matías Almeyda no podrá dirigir a los suyos a pie de campo tras su expulsión ante el Alavés, que le acarreó una sanción de siete partidos. El técnico argentino seguirá el Derbi desde un palco de La Cartuja, obligado a delegar la dirección directa en un duelo donde cada decisión táctica puede inclinar la balanza.
El termómetro emocional ya se ha disparado este sábado a las 11.00 horas. El Betis abrió las puertas de su entrenamiento a la afición y más de 20.000 seguidores acudieron para insuflar el último aliento antes de la gran cita. Banderas al viento, cánticos constantes y un mensaje claro: empujar desde el primer minuto, aunque el partido se juegue lejos de Heliópolis.
La plantilla respondió con gestos de complicidad, consciente de que el respaldo anímico puede marcar diferencias en un duelo de máxima igualdad. Fue un anticipo del ambiente que se vivirá este domingo cuando Sevilla vuelva a detenerse durante noventa minutos. Porque no es un partido más, es el Gran Derbi.
Más noticias de 101TV en las redes sociales: Instagram, Facebook, Tik Tok o X. Puedes ponerte en contacto con nosotros en el correo informativos@101tv.es

