La Policía Nacional identificó a 78 seguidores radicales y detuvo a una persona durante dos operativos preventivos antes del partido entre Real Betis y Sevilla FC. Se incautaron armas, drogas y objetos preparados para la violencia, evitando así posibles enfrentamientos en la vía pública.
La noche del viernes, agentes especializados en orden público detectaron a unas 50 personas vestidas de negro y encapuchadas en las proximidades de la glorieta Olímpica. Al percatarse de la presencia policial, intentaron dispersarse rápidamente, pero diez fueron interceptados. Todos ellos pertenecían al grupo ultra Biris Norte, vinculado al Sevilla FC. Gracias a la actuación policial, se evitó cualquier enfrentamiento en ese punto de la ciudad.
68 ultras bajo control policial
La madrugada siguiente, otro grupo fue localizado en la carretera de la Esclusa. Estaba compuesto por 68 personas, entre ultras del Real Betis (Supporters), del Atlético de Madrid (Frente Atlético) y del Recreativo de Huelva. Todos ellos compartían su animadversión hacia los ultras del Sevilla FC.
Durante este operativo, la Policía identificó a todas las personas, revisó 25 vehículos y detuvo a un individuo. Además, se levantaron tres actas por tenencia de armas y una por posesión de drogas. Entre los objetos incautados se encontraban defensas extensibles, armas blancas y otros elementos contundentes que los ultras habían dejado al percatarse de la presencia policial. Todo estaba listo para un posible enfrentamiento que fue prevenido gracias a la intervención de los agentes.
Estas actuaciones forman parte del dispositivo especial de seguridad que la Comisaría Provincial de Sevilla ha desplegado con motivo del partido entre Real Betis y Sevilla FC en el estadio de la Cartuja. El operativo se intensificará en las horas previas al encuentro para garantizar que los aficionados puedan disfrutar del partido sin riesgos.

