La Policía Nacional ha localizado en Marbella un escondite subterráneo utilizado para ocultar droga después de detectar un alijo en una playa de la provincia de Málaga. La investigación culminó con la detención de cuatro personas y la intervención de más de una tonelada de cocaína, enterrada en un agujero de grandes dimensiones acondicionado como “caleta” para almacenar la sustancia.
Según las primeras averiguaciones, el dispositivo policial se activó tras la localización de indicios vinculados a una descarga de droga en el litoral. A partir de ahí, los agentes siguieron la pista hasta un punto en Marbella donde el grupo habría habilitado un hueco bajo tierra para guardar la mercancía y reducir el riesgo de incautación durante los movimientos de transporte.
Más de 1.050 kilos y disparos para evitar el arresto
En el interior del escondite se encontraban 30 fardos con un total de 1.056 kilos de cocaína. La droga estaba oculta bajo tierra, lo que apuntaría a un sistema de almacenamiento pensado para mantener el alijo protegido y fuera del alcance de controles rutinarios, mientras se organizaba su posterior distribución.
Durante la operación, los detenidos llegaron a disparar contra los agentes con el objetivo de evitar su arresto. En el registro posterior, la Policía intervino varias armas largas y cortas, además de material policial que, presuntamente, se empleaba para realizar “vuelcos”, una práctica asociada al robo de cargamentos de droga haciéndose pasar por fuerzas de seguridad. La investigación sigue abierta para determinar el alcance de la red y si hay más implicados o puntos de ocultación en la zona.

