La saetera antequerana Carmen Luque, conocida popularmente como la Rubia de Gandía, ha visitado esta semana Onda Cero Antequera, donde ha ofrecido una entrevista cargada de emoción, reivindicación y defensa de una de las tradiciones más singulares de la Semana Santa andaluza: la saeta.
Durante la conversación, la artista explicó que su vínculo con este cante nace desde la infancia, profundamente marcado por la figura de su padre, un reconocido saetero con más de cuatro décadas de trayectoria. “Lo he mamado desde pequeña, escuchándolo en casa, en balcones, concursos y recitales”, señaló. Su debut no fue casual: tras interpretar una saeta ante él, logró emocionarlo hasta las lágrimas, lo que supuso el impulso definitivo para iniciar su carrera.
Luque subrayó que la saeta exige una preparación integral que va más allá de la técnica vocal. “Hace falta entrenamiento físico, estabilidad emocional y mucho sacrificio. Todo influye a la hora de cantar”, afirmó, destacando además la intensidad del momento de interpretación frente a la imagen religiosa: “Es algo que no sé explicar, te rompe por dentro”.
Defensa de la saeta malagueña
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la reivindicación de la saeta malagueña, un estilo que, según la artista, no cuenta con el reconocimiento suficiente. “No hay prácticamente nada escrito sobre ella y es, para mí, la más bonita, la más dulce y emocionante”, defendió.
Luque explicó sus particularidades técnicas, como la unión de dos estilos —la seguiriya y el martinete— que deben interpretarse sin pausa para respirar, además de su característico compás “mecido”, inspirado en el movimiento marinero de portar los tronos en la capital malagueña. “Tiene que llevar ese pellizco que pone la piel de gallina al que escucha”, añadió.
Una agenda intensa en Cuaresma
La saetera atraviesa actualmente una intensa etapa artística, con actuaciones en distintos puntos de Andalucía. En las últimas semanas ha participado en recitales y concursos en localidades como Chiclana y Málaga, encadenando actuaciones sin descanso. “No paro, pero gracias a Dios, porque así podemos darle más difusión a la saeta”, afirmó.
Además de intérprete, Luque también compone sus propias letras, adaptándolas a cada cofradía tras un proceso de investigación previo. “No es solo cantar, hay que estudiar la historia y el contexto de cada imagen”, explicó.
La artista lanzó también una crítica a la organización de algunas procesiones actuales, donde, según denunció, la falta de tiempo está reduciendo el espacio para la saeta. “Se está perdiendo porque no se le deja su lugar. Y es parte esencial de nuestra cultura y de la Semana Santa”, advirtió. En este sentido, defendió el carácter espontáneo y devocional de este cante: “No es solo algo contratado. Es fe, es promesa, es sentimiento. Si alguien quiere cantar, hay que dejarlo”.
De cara a la Semana Santa, Carmen Luque tiene previsto participar en diferentes puntos de Andalucía, incluyendo Antequera y otras localidades de Málaga y Granada, donde volverá a elevar su voz como expresión de fe, dejando patente la fuerza y la emoción de un arte que, como ella misma defiende, “no se puede dejar perder”.

