El presidente de la Diputación de Sevilla, Javier Fernández, hacía esta semana una firme defensa del municipalismo de cara a las próximas elecciones del 23 de mayo, desmarcándolas por completo de la polarización ideológica que suele marcar la política nacional. Para el dirigente provincial, la separación temporal entre las elecciones generales y las municipales representa una «buena noticia para la salud democrática», ya que obligará a los partidos a centrar sus discursos en las realidades tangibles del día a día de los ciudadanos.
«Las elecciones municipales son diferentes. Se vota menos en lo ideológico y mucho más en la gestión», aseveraba el socialista, insistiendo en que el municipalismo debe ser respetado como un «escalón del Estado» con la misma legitimidad y peso que la Administración general o la comunidad autónoma. Seguía así la línea del portavoz del PSOE en Sevilla capital, Antonio Muñoz, para el que este distanciamiento servirá a que en mayo no se hable tanto de temas nacionales. «Se va a
Cada pueblo es un mundo
A diferencia de unas elecciones generales, donde predominan los debates macroeconómicos o los grandes bloques políticos, el presidente provincial ha recordado que el próximo 23 de mayo en cada localidad se someterán a examen cuestiones sumamente concretas y locales. «Habrá pueblos donde se hable de la limpieza porque está muy sucio, y otros en los que se hable de la falta de empleo. En algunos se debatirá sobre si la alcaldesa no ha construido la residencia prometida, sobre el mal estado de las calles o sobre el descontento de las hermandades o los clubes deportivos con su ayuntamiento», desgranaba en rueda de prensa.
Fernández confía en que los vecinos sabrán discernir perfectamente el sentido de su voto en función de lo que «tocan en su día a día». «La gente va a votar de una manera en las generales y, cuando lleguen las municipales, puede votar de otra muy distinta», explicó.
El fenómeno de los independientes
Para respaldar su tesis de que el ciudadano prioriza la gestión vecinal por encima de las siglas de partido, el secretario general del PSOE de Sevilla ha puesto sobre la mesa un dato incontestable de la geografía política sevillana: la existencia de 11 alcaldes de partidos independientes en la provincia.
«Son formaciones que ni siquiera se presentan a las elecciones generales, pero cuyos alcaldes gobiernan porque sus vecinos los votan al considerar que lo hacen bien», destacó. Este fenómeno demuestra, a su juicio, que el ámbito local se rige por dinámicas propias donde la cercanía del representante y la eficacia de sus políticas tienen mucho más peso que la adscripción ideológica tradicional.
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