La gestión de la diversidad cultural en Jerez da un giro importante. La teniente de alcaldesa de Igualdad y Diversidad, Susana Sánchez, junto a Miguel Ángel Cepillo y Siham Zebda, directores del Laboratorio de Inmigración de la UCA, han constituido el nuevo Observatorio sobre Convivencia Intercultural. Este organismo nace para pisar el terreno: funcionará como una herramienta pública para diagnosticar los problemas de los barrios y diseñar soluciones basadas en datos reales, no en intuiciones.
Ciencia y política en la calle
El proyecto une la gestión municipal y el conocimiento de la universidad. Según el convenio firmado en junio, la UCA se encargará de la parte técnica y académica. Su labor será aportar rigor científico, proponer metodologías y evaluar los programas de integración. Por su parte, el Ayuntamiento de Jerez será el brazo ejecutor. El consistorio aplicará los planes en el día a día de los servicios sociales y coordinará la atención directa a los ciudadanos.
«Este órgano arranca como un instrumento de conocimiento y análisis de nuestra realidad social. Lo necesitamos para apoyar las políticas públicas y favorecer la convivencia en una ciudad que ya es multicultural», explican fuentes municipales.
Un espejo donde mirarse en Europa
La primera reunión de trabajo ya ha dejado tareas concretas sobre la mesa. Destaca el Proyecto Semilla, una iniciativa europea dentro de la alianza SEA-EU. El plan consiste en comparar cómo se gestiona la inclusión social y la inmigración en Jerez y en Faro (Portugal), importando ideas que ya funcionan al otro lado de la frontera.
Además, el comité técnico prepara una candidatura para las ayudas de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), con el objetivo de captar fondos destinados a la innovación pública.
«Queremos estudiar el fenómeno migratorio a fondo para entender a la sociedad jerezana actual. Solo sabiendo qué falta en cada barrio podremos activar medidas que ayuden a los migrantes a participar e integrarse», señalan los técnicos.
Las propuestas que salgan de estas mesas de debate no se quedarán en un cajón. El Ayuntamiento las canalizará hacia las distintas concejalías para que la investigación científica se note en la calle.
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