La Guardia Civil rescató el jueves 8 de octubre a un senderista que se había quedado enriscado a unos 40 metros de altura en una pared de la sierra del Caíllo, en el término municipal de Villaluenga del Rosario (Cádiz). La operación la llevó a cabo el Grupo de Rescate Especial e Intervención en Montaña (GREIM) de Ubrique, cuyos especialistas tuvieron que escalar hasta el punto exacto en el que permanecía bloqueado el excursionista para bajarlo después con cuerdas hasta terreno seguro.
El origen del incidente fue una decisión en apariencia sencilla: salirse del itinerario marcado para llegar antes al pueblo. Según ha informado el instituto armado, el senderista recorría a pie un camino de la zona cuando optó por atajar ladera abajo, campo a través, en dirección al casco urbano. A medida que descendía, el terreno se volvió cada vez más abrupto, hasta que la roca y la inclinación de la pendiente le impidieron seguir avanzando o volver sobre sus pasos.
Un atajo sin salida
El senderista dejó el camino para bajar campo a través hacia el pueblo y acabó bloqueado en una pared de roca, sin ropa ni botas de montaña
A esa situación se sumaba un factor de riesgo añadido. La Benemérita subraya que el excursionista no llevaba la indumentaria ni el calzado apropiados para desenvolverse en un entorno de esas características, lo que complicaba cualquier intento de salir por sí mismo de la pared.
La alerta se recibió hacia las 13.30 horas en la Central Operativa Compleja (COC) de la Comandancia de Cádiz. Los agentes de guardia tuvieron conocimiento de que una persona se encontraba inmovilizada en mitad de una montaña de gran desnivel y movilizaron sin demora al equipo especializado en montaña que tiene su base en Ubrique.
Escalada hasta el senderista
Ya sobre el terreno, los guardias civiles del GREIM ascendieron por la pared hasta situarse a la misma altura que el afectado. Durante la subida fueron instalando seguros intermedios en la roca para progresar con garantías y, por encima de la posición del senderista, montaron un punto de anclaje desde el que organizar toda la maniobra.
A continuación, uno de los rescatadores bajó hasta él, le colocó un arnés y lo aseguró a su propio equipo. Unidos de esa forma, agente y excursionista descendieron juntos unos 40 metros hasta alcanzar tierra firme.
Uno de los agentes bajó hasta el excursionista, le colocó un arnés, lo sujetó a su propio equipo y descendió con él unos 40 metros hasta tierra firme
Vuelta a pie hasta el coche
Una vez abajo, los guardias civiles acompañaron al senderista caminando hasta el lugar en el que había dejado estacionado su vehículo. En ese último tramo colaboraron también efectivos de bomberos y de la Policía Local. Finalmente, el excursionista pudo marcharse por sus propios medios.
Prudencia en la montaña
Villaluenga del Rosario se encuentra dentro del Parque Natural Sierra de Grazalema, un entorno de relieve kárstico muy frecuentado por excursionistas y escaladores durante todo el año. Los equipos de rescate en montaña insisten de forma habitual en una serie de pautas básicas para evitar situaciones como esta: no abandonar los senderos señalizados, llevar ropa y calzado adecuados, informar a alguien de la ruta prevista y, ante cualquier problema, no intentar salir por cuenta propia de un terreno comprometido y llamar al 112.
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