Las esculturas del Puerto de Málaga que generan discordia han encontrado su principal oposición entre conservadores de la ciudad, figuras destacadas del urbanismo y la cultura que se han mostrado reacias y pretenden salvaguardar la imagen histórica y a su juicio consecuente.
Representantes de la sociedad civil han mostrado su descontento en el Ateneo de Málaga ante la inminente instalación las dos esculturas colosales. Alrededor de un clima tenso, varios miembros han asegurado que se trata de un «escarnio» para un ecosistema «cultural único», que puede romper con la estética del entorno y que nada tiene que ver con él.
Uno de los más críticos ha sido el arquitecto Salvador Moreno Peralta, encargado de leer el manifiesto donde reclaman la paralización «inmediata» de estas obras, tildándolo como «un despropósito». Además, el malagueño pone en duda la durabilidad de estas en el Puerto, con un contrato inicial de 25 años y que ha acabado reduciéndose a seis meses por la presión social: «Cuando colocas unas estatuas de este calibre en el Puerto con unos bloques de hormigón sólidos, eso ya es difícil quitarlo».
No se ha quedado ahí el enfrentamiento por parte de representantes del Ateneo. Uno de ellos, incluso, ha llegado a poner en duda el currículum de Ginés Serrán, llegando a alegar que se trata de algo «extraño». Bien es cierto que estas declaraciones no se han hecho a título global y sí personal por parte de algunos interventores, aunque el clima se respiraba tenso.
Peralta ha ido más allá con la noticia difundida en medios internacionales, afirmando que «nos ridiculiza como malagueños y pone en cuestión algo muy importante como es la condición de capitalidad cultural que es algo muy importante».
Su autor, indignado con la situación
Con 101TV también ha hablado el creador de esta serie de esculturas Ginés Serrán-Pagán, un artista ceutí con recorrido internacional, con residencia y orígenes malagueños que cedió en esa calidad de comodato «gratuidad» las estatuas a la ciudad de Málaga o, en este caso al Puerto. «Yo en lo que estoy de acuerdo es que el pueblo las juzgue, pero en lo que no estoy de acuerdo es en retirarlas en seis meses, me las llevo a Ibiza, París o Roma», ha avisado el escultor ante las intenciones de la Autoridad Portuaria de ‘esconderlas’ en medio año cuando acabe la exposición temporal.

