El excentrocampista aclara que a nivel de club no fue la mejor etapa, mientras reconoce que el equipo «venía de una etapa dorada y de grandes éxitos». Aún así, a pesar de la convulsa y peculiar situación que había con los propietarios y que atravesaba el conjunto costasoleño, Camacho asegura que supieron «mantener la buena familia que había dentro del vestuario con los trabajadores y con la afición». El zaragozano considera que cada año que pasó en el club fue «un reto muy bonito en lo personal» y «recuerda con mucho cariño» las temporadas que estuvo en el combinado de Martiricos.
Por su parte, Raúl Albentosa, aclara que si el Málaga no hubiese pegado ese pequeño «bajón» que dio después de la época Champions, él, seguramente, no hubiese podido llegar al cuadro blanquiazul. Junto a ello, el excentral recuerda «con cariño» la etapa también e Ignacio Camacho es una de esas «amistades» que hizo durante su paso por el Málaga. Coincide con el maño en que el grupo se unió y costó un poco en «los primeros diez partidos», aunque supieron levantarlo «juntos».
El ex jugador malaguista explica cuál fue la clave del éxito en aquella temporada: «Ahí es donde estaba lo bueno nuestro o la fortaleza nuestra, que bueno, éramos un grupo y sacábamos y sacábamos los resultados, luego evidentemente pues aparecieron jugadores nuevos, jugadores jóvenes, bueno, creo que se dio todo para hacer años buenos».
Ignacio Camacho explica que se ha sentido bastante «respetado o ovacionado» por la afición siempre. Aclara que si alguna vez han estado un poco en contra no ha sido por los jugadores, sino por la otra situación que tenía el equipo.


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