Un ensayo clínico multicéntrico liderado por la Universidad de Granada y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública demuestra que la administración de hierro intravenoso, añadida a la profilaxis oral habitual, aumenta la concentración de hemoglobina materna antes del parto en mujeres embarazadas con deficiencia de hierro sin anemia.
Ello reduce de forma muy significativa el riesgo de desarrollar una posterior anemia materna y mejora la salud de los recién nacidos.
Investigación precoz
Esto pone de manifiesto la importancia de abordar de forma precoz la deficiencia de hierro no anémica durante el embarazo, una condición frecuentemente infradiagnosticada que puede tener consecuencias significativas tanto para la madre como para el feto.
La deficiencia de hierro no anémica se caracteriza por unas reservas de hierro bajas, detectables mediante la medición de la ferritina, a pesar de mantener niveles normales de hemoglobina, lo que dificulta su identificación en los controles prenatales habituales, donde generalmente solo se evalúa la hemoglobina.
Esta carencia puede desembocar en una anemia materna y se ha asociado con problemas gestacionales, como extrema fatiga y restricción del crecimiento fetal; y neonatales, como menores reservas de hierro en el recién nacido.
El ensayo, denominado Fair-Trial, ha incluido en la primera visita de control a 600 mujeres mayores de 18 años con deficiencia de hierro no anémica en tres hospitales de Lahore, Pakistán.
Durante el segundo trimestre del embarazo se ha evaluado si la administración de una dosis única de 1.000 miligramos de hierro intravenoso, añadida al tratamiento oral estándar de dosis diarias de 30 miligramos, mejoraba la concentración de hemoglobina materna antes del parto.
Ensayo con dos grupos
Las participantes han sido asignadas aleatoriamente a uno de los dos grupos: un grupo de control, que ha recibido únicamente la suplementación oral; y un grupo de intervención que ha recibido, además, la dosis de hierro por vía intravenosa.
Los resultados en el grupo de intervención muestran un aumento medio de hemoglobina de 0,74 g/dL en comparación con el grupo control. Además, ninguna de las participantes ha experimentado acontecimientos adversos graves o potencialmente mortales.
También se ha detectado que, mientras que el 74 por ciento de las mujeres tratadas solo con hierro oral han desarrollado anemia antes del parto, esta cifra se reduce al 23 por ciento en el grupo que ha recibido hierro intravenoso.
Asimismo, las participantes de este último grupo han reportado menores niveles de fatiga, lo que se traduce en un beneficio directo en su calidad de vida durante la gestación. Los beneficios se extienden también a los recién nacidos.
La restricción del crecimiento fetal ha afectado al 11 por ciento de los bebés del grupo control, frente a solo el uno por ciento en el grupo de intervención.
Además, aquellos neonatos cuyas madres han recibido hierro intravenoso presentaron un mayor peso al nacer y mayores reservas de hierro en sangre del cordón umbilical.
A la luz de estos hallazgos, los autores del estudio recomiendan reconsiderar las estrategias de detección actuales e incorporar la medición sistemática de ferritina, es decir, las reservas de hierro, al inicio del embarazo.
«La evaluación exclusiva de la hemoglobina resulta insuficiente para detectar a las mujeres en riesgo», tal y como indica la investigadora que encabeza este trabajo, Khalid Saeed Khan, del área de Epidemiología y Salud Pública del Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública de la Universidad de Granada
«La identificación temprana permitiría aplicar intervenciones seguras y eficaces como la administración de hierro intravenoso», señala el equipo investigador.
Más noticias de 101TV en las redes sociales: Instagram, Facebook, Tik Tok o X. Puedes ponerte en contacto con nosotros en el correo informativos@101tv.es

