El arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, ha defendido que la futura regularización de migrantes que prepara el Gobierno de España debe sustentarse en tres ejes inseparables: acogida solidaria por parte de la sociedad, integración “leal y real” de quienes llegan y una gestión coherente y coordinada de las administraciones. A su juicio, separar estos elementos conduce al “enfrentamiento y la polarización”.
El pronunciamiento se produce en el contexto del Real Decreto que ultima el Ejecutivo para regularizar a migrantes en situación irregular, una iniciativa que, según el propio Gobierno, garantizará el cumplimiento de las obligaciones asumidas en el marco europeo tras las advertencias trasladadas por la Comisión Europea sobre su encaje en la normativa comunitaria.
Tres pilares inseparables
En una entrevista concedida a Europa Press en el Palacio Arzobispal, el prelado subrayó que la actitud cristiana ante quien huye de la guerra o la miseria debe ser la acogida solidaria. No obstante, añadió que los migrantes han de asumir una integración efectiva en la sociedad que los recibe, sin pretender imponer sus usos y costumbres.
Al mismo tiempo, reclamó a los gobiernos que trabajen de forma coordinada para asegurar una migración “con cierta coherencia y orden”, que proteja tanto los derechos de los migrantes como los de la población de acogida. Advirtió de que, en ausencia de ese marco ordenado, muchos continúan siendo víctimas de mafias, arriesgan la vida en el mar y, al llegar en situación irregular, sufren explotación.
Saiz Meneses insistió en que se trata de tres responsabilidades distintas pero complementarias —sociedad, migrantes y administraciones— y que fijar la atención solo en una de ellas impide avanzar en soluciones equilibradas.
Barrios en dificultad
Más allá del debate migratorio, el arzobispo expresó su preocupación por la situación de los barrios más desfavorecidos de Sevilla, varios de ellos entre los de menor renta del país según datos del Instituto Nacional de Estadística. Recordó la labor que desarrolla la Iglesia a través de Cáritas, hermandades y otras entidades, con iniciativas de apoyo básico, formación e inserción laboral, así como tareas de sensibilización y denuncia.
Reconoció, no obstante, que el llamado tercer sector tiene límites y que determinadas situaciones requieren una mayor implicación de las administraciones públicas. Pese a la complejidad de los problemas sociales, defendió no caer en el derrotismo y seguir buscando soluciones con creatividad y esperanza, en una ciudad que, pese a su riqueza histórica y cultural, continúa figurando en estadísticas de pobreza.
El arzobispo también aludió a la situación de las personas sin hogar que duermen a la intemperie, especialmente en el casco antiguo y en días de intensas lluvias, destacando la implicación de parroquias y voluntarios, aunque admitiendo que los recursos no siempre son suficientes. Asimismo, señaló que la Iglesia permanece atenta a las necesidades derivadas de los recientes temporales que han afectado a viviendas y negocios.
Durante la entrevista hubo espacio para el recuerdo de tragedias recientes, como el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), con 46 fallecidos, y el maquinista sevillano muerto en Gelida (Barcelona), evocando la misa funeral celebrada en la Catedral como un momento de profundo acompañamiento a las familias.
Más noticias de 101TV en las redes sociales: Instagram, Facebook, Tik Tok o X. Puedes ponerte en contacto con nosotros en el correo informativos@101tv.

