Tras el parón por la Semana Santa, Área Malaguista ha vuelto como se fue al mismo; con la visita de uno de sus guardianes. Diego Murillo ha pasado por el programa dedicado al Málaga en un momento clave del equipo, pues tiene ante sí cuatro duelos directos después de tres empates seguidos.
«Si hubiéramos ganado los tres partidos estaríamos hablando de otra cosa. Han sido tres puntos que refuerza al equipo sobre todo por los de fuera de casa. El Leganés vino a hacer el empate y le salió es verdad que nos fuimos con mal sabor. Los puntos en Andorra y Riazor son positivos visto lo de esta semana con el líder», dice el central.
Dentro de la mejoría, el balón parado resulta uno de los factores donde el club ha podido crecer: «Yo creo que estos dos últimos partidos hemos metido más miedo que en toda la temporada. Vamos a seguir si no es marcando goles, creando peligro en área rival».
Murillo y la unión de un ascenso inolvidable con Roberto Fernández y Genaro
El buen ambiente en el vestuario es una de las claves: «Es algo que ya sabíais de temporadas anteriores, el buen ambiente en el vestuario. Los compañeros que han llegado se han adaptado a la sinergia que es muy buena en el vestuario. Incluso el míster se sorprendió cuando llegó, no esperaba tan buen ambiente».
Murillo se ha asentado en el equipo titular y mostrando un buen nivel: «Yo estaba pensando en Montero. Es verdad que le costó mucho al principio con varios errores, le ha costado entrar en dinámica pero es un central con unas condiciones increíbles y está con esa confianza ahora».
Recientemente renovado, Murillo se muestra contento: «Estoy muy contento. Llevaba buscando muchos años buscando la renovación, ya me puse contento cuando renové en Primera Federación y no os hacéis una idea de lo feliz que estoy aquí. Creo en este pensamiento y en el equipo».
Su crecimiento ha sido exponencial y ha sabido esperar su turno: «Desde luego, bueno los tres años que estoy en el filial son de aprendizaje. Te frustras cuando ves subir a compañeros más pequeños. El míster estuvo conmigo en el filial y siempre me dice que me ha puesto mucho de ejemplo. He tenido paciencia y lo he pasado mal y es verdad que te cuesta. Pero para que vea la gente hay que seguir creyendo y trabajando y las cosas llegan».

