El primer informe preliminar entregado por la Guardia Civil este mismo jueves en el Juzgado de instrucción número dos de Montoro sobre el accidente ferroviario en Adamuz recoge un inventario de todas las evidencias recopiladas por los agentes correspondientes a unas 2.500 fotografías en la ‘zona cero’, así como las dos cajas negras de los trenes y también la toma de declaración del maquinista del Iryo -el del Alvia falleció-, de tripulantes y de pasajeros.
La Guardia Civil, además, ha pedido las imágenes de las cámaras del apeadero de Adif y de las internas de los vagones de los trenes, según han expuesto en rueda de prensa desde la Dirección General de la Guardia Civil el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el coronel jefe del Servicio de Criminalística, Fernando Domínguez.
Juanma Moreno, emocionado al describir las «duras» escenas vividas en Adamuz
También se da cuenta a la autoridad judicial de otros elementos como el trozo de vía desprendido de los raíles por donde circulaba el Iryo el domingo a las 19.45 horas, cuando descarriló y terminó impactando con otro tren Alvia que circulaba en dirección contraria, con destino a Huelva.
Ese trozo de vía será analizado en un laboratorio «especializado en tratamiento de material metalúrgico» de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), aunque dándole parte del mismo a la Guardia Civil, que en calidad de policía judicial es la encargada de indagar en las responsabilidades penales.
Las cajas negras serán volcadas ante la Guardia Civil y CIAF
Las dos cajas negras de los trenes, por su parte, serán volcadas en presencia tanto de la Guardia Civil como de la CIAF, ya que son un elemento clave tanto para la investigación judicial como para el informe de los expertos de la comisión que tiene como encargo emitir una valoración sobre las causas del accidente y evitar que se vuelva a repetir en el futuro.
Tanto el ministro como el coronel han explicado que no podían abordar hipótesis sobre las causas del accidente por encontrarse la investigación, declarada secreta, en una primera fase inicial basada en la inspección ocular en la ‘zona cero’, de ahí que se hayan remitido en varias ocasiones al «deber de reserva».
El coronel Domínguez ha insistido en que la investigación se encuentra en «una fase muy preliminar». «Las 2.500 fotografías y vídeos ahora se tiene que proceder a organizarlos, de tal manera que se refleje en un informe que sea claro y preciso por la autoridad judicial», ha dicho.
«Las investigaciones seguirán su curso y estaremos abiertos a poder tomar manifestación a muchas otras personas que se consideren relevantes para la investigación. Y todo ello, evidentemente, bajo la dirección de la autoridad judicial», ha precisado el coronel de Criminalística.
Reparto de los dos trenes accidentados
En su comparecencia, la Guardia Civil ha aclarado que a bordo de ambos trenes iban un total de 480 personas -289 en el Iryo y 191 en el Alvia-, contando tanto con los pasajeros como con las tripulaciones, dado que la cifra de reservas debe ser diferenciada de la de las personas que finalmente viajaban.
Por otro lado, el coronel Fernando Domínguez ha señalado que esperaba que las dos personas encontradas este jueves puedan ser identificadas mediante autopsia en las próximas horas, poniendo fin por tanto a la búsqueda de desaparecidos al hallar a las 45 víctimas mortales.
De esta forma, la Guardia Civil tenía constancia de 43 personas fallecidas identificadas y comunicadas a sus familiares, de las cuales 22 eran mujeres y 21 eran hombres. Uno de ellos se trataba de un menor edad. También ha detallado que del total de víctimas identificadas, 40 eran de nacionalidad española, mientras que otras tres mujeres eran rusa, alemana y marroquí.

