El Sevilla FC volvió a ofrecer una imagen muy preocupante en Son Moix, donde cayó por 4-1 ante el RCD Mallorca tras una segunda parte en la que fue claramente superado. El conjunto de Matías Almeyda, que había logrado igualar el partido antes del descanso con un gol de Maupay, se descompuso tras el paso por vestuarios, encajó tres tantos más y dejó la sensación de ser un equipo sin reacción, superado en intensidad, juego y carácter por un conjunto bermellón que fue muy superior en el tramo decisivo del encuentro. Los baleares superan a los de Almeyda, y dejan a los de Nervión a dos puntos del descenso.
Bermellones y blanquirrojos cerraban la jornada liguera en Son Moix en un partido de máxima igualdad, con ambos equipos separados por tres puntos en la clasificación. El conjunto de Matías Almeyda llegaba con la necesidad de sumar tras una racha irregular, consciente de la importancia de cada encuentro en un tramo de temporada marcado por la igualdad en la zona media-baja de la tabla.
El encuentro comenzó con un Sevilla decidido a tener el balón y a cargar el área a través de centros laterales, con Juanlu muy activo por la banda derecha. El Mallorca respondió buscando juego directo sobre Muriqi, que generó la primera ocasión clara con un disparo lejano de Virgili que obligó a Vlachodimos a intervenir con una gran parada. El conjunto nervionense tuvo varias aproximaciones peligrosas, especialmente con Akor, que dispuso de dos opciones claras: un disparo desviado tras recortar hacia dentro y otro que rozó el exterior de la red. Pese a las llegadas, faltó precisión en los metros finales.
Polémica y penalti
El partido cambió en el minuto 23 tras una acción muy discutida. Soto Grado, avisado por González Fuertes desde el VAR, revisó en el monitor un contacto de Carmona sobre Virgili y terminó señalando penalti, decisión que generó numerosas protestas en el Sevilla. Muriqi asumió la responsabilidad y no falló desde los once metros para adelantar al Mallorca.
El tanto local tuvo un efecto inmediato en el desarrollo del juego. El Sevilla acusó el golpe y perdió presencia ofensiva, mientras el Mallorca se asentó en el partido, gestionando la ventaja con orden y sin pasar excesivos apuros en defensa.
Maupay al rescate
Cuando el descanso parecía llegar con ventaja local, apareció Maupay. En el tiempo de prolongación, el delantero francés recogió un balón en la frontal del área y conectó un potente disparo con la derecha que se coló en la portería de Leo Román, estableciendo el 1-1 y devolviendo al Sevilla la igualdad en el marcador. Con el empate a uno se llegó al descanso en Son Moix, tras una primera parte marcada por una decisión arbitral y la capacidad del Sevilla para reaccionar en el último suspiro gracias al gol de su reciente fichaje.
La segunda mitad arrancó sin cambios en ninguno de los dos equipos, pero con un Mallorca mucho más intenso. A los pocos minutos, Muriqi avisó con un cabezazo tras saque de esquina que obligó a Vlachodimos a una gran estirada junto al poste. Poco después, Carmona tuvo que intervenir de manera providencial para evitar un remate del delantero bermellón en el área pequeña.
Desconectados
El empuje local tuvo premio en el minuto 53. Virgili protagonizó una gran jugada individual por banda y su disparo quedó muerto en el área, donde Samú Costa, atento, empujó el balón a la red para establecer el 2-1. El gol reflejó el dominio del Mallorca en un Sevilla que salió frío del vestuario.
Tras el tanto, el conjunto de Almeyda intentó reaccionar. Akor Adams rozó el empate, aunque Maffeo le arrebató el balón en el último instante, en una acción invalidada posteriormente por fuera de juego. La ocasión más clara llegó en el minuto 64, cuando Alexis no acertó a rematar una pelota que se le quedó franca en boca de gol, desperdiciando una oportunidad inmejorable para el 2-2.
Almeyda movió el banquillo dando entrada a Ejuke y Alexis por Juanlu y Peque, buscando más verticalidad y desborde. Sin embargo, el Sevilla fue perdiendo consistencia con el paso de los minutos, mientras el Mallorca se mostraba cada vez más cómodo sobre el césped de Son Moix.
Sentenciados
La falta de respuesta sevillista quedó reflejada en el minuto 73. Un disparo de Muriqi fue desviado por Darder, sorprendiendo a Vlachodimos y poniendo el 3-1 en el marcador. El tanto terminó por hundir a un Sevilla completamente desinflado en la segunda mitad. Los baleares controlaron los últimos minutos sin sobresaltos ante un conjunto nervionense sin capacidad de reacción. Harían más sangre los locales con un cuarto gol en el añadido. El recién ingresado Pablo Torre clavaría la puntillita final a los de Nervión.
El choque concluyó con victoria del Mallorca por 4-1, un resultado que premia la ambición y el dominio del conjunto bermellón tras el descanso y castiga duramente a un Sevilla que fue de más a menos y se vio superado con claridad en la segunda parte. Igualan los de Arrasate con 24 puntos a los de Almeyda, y dejan su puesto de descenso al Rayo Vallecano, con 22 puntos. Los sevillanos recibirán al Girona el próximo sábado a las 18.30 horas en Nervión en un nuevo duelo vital por alejarse de la zona roja de la clasificación.
Ficha técnica
RCD Mallorca -4: Leo Román, Maffeo, David López, Valjent, Mojica, Mascarell, Samú Costa (Pablo Torre, 90+1′), Asano (Antonio Sánchez, 54′), Darder (Morlanes, 83′), Virgili (Mateo Joseph, 83′) y Muriqi (Abdón (90+1′).
Sevilla FC -1: Vlachodimos, Carmona, Cardoso (Sow, 78′), Kike Salas, Juanlu (Ejuke, 59′), B. Mendy, Agoumé, Suazo, Peque (Alexis, 89′), Akor Adams y Maupay (Isaac Romero, 78′).
Goles: 1-0 Muriqi (P) (26′); 1-1 Maupay (45+1′); 2-1 Samú Costa (53′); 3-1 Darder (73′); Pablo Torre (90+6′).
Árbitro: Soto Grado, colegio riojano. Amonestó al bermellón Mascarell (44′) y al nervionense Agoumé (90′).
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 22 de LaLiga. Estadio de Son Moix con 15.621 espectadores.

