España se planta y cierra su espacio aéreo a aquellos vuelos de aviones implicados en la guerra de Irán, en una operación llamada ‘Furia Épica’ impulsada por Estados Unidos e Israel. Con esta restricción, España no sólo prohíbe el uso de las bases militares de Rota y Morón, sino también que aviones vinculados a la ofensiva contra Irán puedan volar por el espacio aéreo español.
Una prohibición que afecta no sólo a los despegues desde suelo nacional, sino también al sobrevuelo de aeronaves militares procedentes de bases en Reino Unido o Francia. La decisión del Gobierno de impedir el uso de las bases militares de Rota y Morón en la ofensiva de EEUU e Israel contra Irán ya fue contestada desairadamente por el presidente Donald Trump a principios de marzo con la amenaza contra España de romper relaciones comerciales.
«Podríamos utilizar sus bases si quisiéramos. Podemos volar hasta allí y utilizarlas. Nadie nos va a decir que no las utilicemos. No tenemos por qué hacerlo. Pero se mostraron hostiles, así que les dije que no queríamos hacerlo». Así se pronunció el presidente norteamericano tras conocer la decisión española.
Advertencia al Ejecutivo de Sánchez
Pero además aprovechó para advertir al Ejecutivo de Pedro Sánchez de que iba a «cortar todo el comercio con España» recordando también que nuestro país se ha negado a aumentar el gasto en defensa hasta el 5 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB). Un asunto por el que ya ha reprendido públicamente al Gobierno de Pedro Sánchez en numerosas ocasiones. Y con ocasión de la negativa al uso de las bases lanzó de nuevo una amenaza comercial: «No queremos tener nada que ver con España».
Esta decisión también provocó la propuesta del senador republicano Lindsey Graham el pasado 10 de marzo, de abandonar las bases militares de Rota y Morón, y trasladarlas a otro lugar, así como del resto de países de la OTAN que no estén colaborando para proteger el estrecho de Ormuz, en el Golfo Pérsico, por donde circula el 20 por ciento del petróleo mundial.
Una propuesta que también fue respaldada por Trump y contestada por parte de la ministra española de Defensa, Margarita Robles, quién afirmó que «no» contemplaba que Estados Unidos se retirara de las bases militares españolas. «Nosotros pedimos que se respete la posición de España, que es firme, clara e inequívoca en contra de cualquier guerra», aseveró.

