Han pasado 15 años del 15-M, una fecha histórica en España que desencadenó movilizaciones multitudinarias a lo largo de todo el país, donde las protestas sociales señalaban la corrupción, el paro y el estado de un país marcado por la crisis del 2008 y que, años después, daría paso a la polémica ‹ley mordaza›. Ahora, 15 años después, la acampada en la Puerta del Sol en Madrid y, posteriormente, en la Plaza de la Constitución en Málaga, invitan a pensar en las similitudes de sendas movilizaciones.
España: ayer y hoy
Poco después de la Primareva Árabe, nuestro país siguió el camino de las manifestaciones para reclamar por la mejora de España. Lo que en aquel entonces fueron pequeñas acamapadas en el kilómetro 0 de la capital, pasó a ser todo un despliegue nacional, donde las plazas de las grandes ciudades se llenaron de tiendas de campañas y asambleas.
Siguiendo esa estela, desde el desahucio de Marcicarmen hace unos días, ciudades como Málaga están siguiendo los pasos que encaminan los manifestantes en la capital, así como sucedió en 2011. Entonces, se protestaba por la corrupción, la crisis o el desempleo. Ahora, por la inflación o el problema del acceso a la vivienda.
De aquellas protestas se terminó, en cierta parte, el bipartidismo de PP-PSOE, donde Podemos y Ciudadanos fueron los grandes beneficiados, aunque los resultados se vieran en las elecciones del 2015. Ahora, 15 años después, el bipartidismo está marcado por coaliciones y pactos que dificultan la idea de una mayoría absoluta de un solo partido.
‹Ley mordaza›
En noviembre de 2011 hubo elecciones. España pasó de la legislatura socialista de José Luis Rodríguez Zapatero a la popular de Mariano Rajoy. Años después, se aprobaría la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana, también conocida como ‹ley mordaza›. Esta medida no gustó a la población puesto que esta sancionaba protestas y condcutas como las que en 2011 ahora en 2026 se están sucediendo. Mientras ciudades como Málaga se hacen eco de estas acampadas, el Congreso de los Diputados trabaja por sacar adelante un decreto sobre la vivienda.
El presente invita a pensar en el futuro reciente que espera a España. Maricarmen ha sido la desencadenante de esta movilizaciones. En su figura, una señora de 87 años desahuciada de la vivienda en la que residía desde hace 70 años, se vislumbra el problema latente de la vivienda, donde cada vez es más difícil tener acceso a un hogar.


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