El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha dado su visto bueno a la celebración de un debate cara a cara con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, atendiendo a la propuesta formulada por Mediaset. La formación ha fijado el 16 de noviembre como la fecha idónea para este encuentro y ha expresado su interés en un debate a cuatro bandas el 26 de noviembre.
La postura de Génova ha quedado formalizada en una carta remitida a los principales grupos de comunicación por el secretario general y director de campaña del PP, Miguel Tellado. En el documento, los populares justifican su selección ante la «imposibildiad» física de dar respuesta al aluvión de solicitudes recibidas a medios de comunicación y plataformas digitales, acotando su agenda electoral a dos grandes citas y una entrevista en la televisión pública.
Doble cita en plató
Desde el Partido Popular consideran que las próximas elecciones generales suponen una «fantástica oportunidad para confrontar modelos entre la España que viene y la España que se va».
La elección del 16 de noviembre como el día ‹perfecto› para la confrontación, explica el PP, recuerda al enfrentamiento entre ambos dirigentes que tuvo lugar el primer lunes de campaña electoral en 2023.
Duelo a cuatro bandas
En paralelo al ‹cara a cara›, la dirección popular ha comunicado su disposición a sumarse a un debate multilateral con los cabezas de lista de las fuerzas políticas que cuentan con representación en el conjunto del territorio nacional: PP, Psoe, Vox y «quien quiera que se presente por parte de la extrema izquierda a las elecciones y que herede los planteamientos de Podemos e IU en 2015, Unidos Podemos en 2016 y Sumar en 2023», ha declarado el partido político.
Feijóo propone que este encuentro se celebre el 26 de noviembre, a escasas horas de que se abran las urnas electorales. Además, ha confirmado su participación en el debate de portavoces que RTVE ha programado para el lunes 23 de noviembre.
Acepta bajo condiciones
Respecto a las entrevistas, el líder de la oposición dice acudir «por respeto a la Corporación y a sus trabajadores», aunque su presencia está sujeta a un requisito: la emisión debe realizarse íntegramente con recursos propios del ente público y bajo la dirección de su personal, rechazando cualquier externalización técnica o periodística.
El equipo de Feijóo ha condicionado su asistencia a que el espacio lo conduzcan los «magníficos profesionales de la comunicación» de la corporación estatal, criticando al mismo tiempo la «innegable parcialidad y sumisión a los intereses de la dirección de RTVE a las necesidades del presidente del Gobierno», a cuyos gestores acusan de no velar por el interés general. «Si RTVE cumple con esta premisa, Feijóo irá», concluye el texto remitido a los medios.
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