La Policía Nacional ha desplegado este domingo un amplio dispositivo en la playa del Trampolín, en Ceuta, para comenzar el desalojo de parte del campamento de migrantes instalado en la zona.
Más de 30 furgones policiales participan en el operativo, junto a dos blindados medios sobre ruedas y un vehículo de alta movilidad táctica, adscritos a las Unidades de Intervención Policial (UIP). Un despliegue reforzado ante el elevado número de personas que permanecen en el asentamiento.
Según la Jefatura Superior de Policía de Ceuta, en esta primera fase se prevé actuar sobre un asentamiento en el que se estima que viven más de 3.500 personas.
Los migrantes serán trasladados en autobuses hasta el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), donde se realizará el correspondiente triaje a quienes así lo deseen. También tendrán la posibilidad de ser conducidos hasta la frontera para acogerse a un retorno voluntario a Marruecos.
Se trata de un procedimiento similar al aplicado el pasado martes durante el desalojo del asentamiento de Benítez, donde había algo más de 300 migrantes. En aquella ocasión, la inmensa mayoría optó por regresar voluntariamente a su país.
Un desalojo por fases
El operativo de este domingo cuenta con más medios humanos y materiales debido a la magnitud del asentamiento. La Policía ha advertido de que se trata únicamente de una primera fase, ya que actualmente no existen plazas suficientes en los dispositivos de acogida para trasladar a todas las personas que permanecen en la playa.
El objetivo inicial es desalojar el tramo del Trampolín situado más cerca de la Planta Desalinizadora. La Consejería de Medio Ambiente de la Ciudad Autónoma ha acordado con el Ministerio del área actuar sobre este punto para proteger la instalación, mediante la limpieza de los asentamientos y el posterior vallado del perímetro.
Los alrededores de la desalinizadora de Benítez ya fueron vallados tras el desalojo del pasado martes. Ahora, el operativo se traslada al Trampolín.
Preocupación por posibles incidentes
El elevado número de personas concentradas en la zona también preocupa a las autoridades ante la posibilidad de que se produzcan incidentes durante el desalojo.
En anteriores operaciones se han registrado situaciones de tensión y estampidas, especialmente cuando los migrantes intentaban llegar los primeros a los puntos de traslado para ser seleccionados para abandonar el asentamiento.
Por ello, el dispositivo policial se ha reforzado con numerosos efectivos y vehículos para garantizar la seguridad durante una operación que, previsiblemente, continuará por fases.
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