La política siempre es un tema de conversación en las comidas familiares de Navidad. Espinoso y que puede acabar en conflicto, pero un tema a fin de cuentas. En un país dizque la opinión pública que polarizado y tras unas elecciones generales, este año más tema todavía. Y además con la sesión constitutiva del Congreso que tendrá como fecha límite el día de Nochebuena, el 24 de diciembre.
Dice la Constitución que la nueva Cámara se tiene que formar en los 25 días posteriores a la celebración de elecciones, por lo que dicha nueva composición del Congreso de los Diputados se celebrará en esos días en los que los españoles viven pendientes del comienzo de las vacaciones escolares, las compras navideñas, los planes y hasta la mísmisima Lotería de Navidad.
A partir de entonces se abre otro periodo y la ronda de consultas con el jefe del Estado. En el caso de que haya una composición clara para el Gobierno de España podría haber un presidente ya en esos primeros días de enero de 2027, aunque con una situación política tan fragmentada el país se ha acostumbrado a que el reloj empiece a correr y los plazos se vayan alargando.
El anuncio de Sánchez
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado su decisión de convocar elecciones anticipadas el próximo 29 de noviembre ante la necesidad de que los españoles decidan sobre el futuro que quieren para España y si prefieren dejarla en manos de la «ola revolucionaria» o por el contrario optar por seguir avanzando con un gobierno progresista.
«Ha llegado el momento de que los españoles y las españolas decidáis qué futuro queréis para vosotros mismos y para vuestro país», ha sostenido en una declaración institucional en el Palacio de la Moncloa, tras informar al Rey Felipe VI de su decisión de adelantar la cita con las urnas, para lo que está prevista la convocatoria este mismo lunes de un Consejo de Ministros Extraordinario.
Tras sacar pecho de los buenos resultados obtenidos por el Gobierno de coalición en los últimos tres años, Sánchez ha reconocido que hay «insatisfacción» entre la mayoría social, a la que «les indigna ver cómo sus intereses son pisoteados en el Parlamento en beneficio de unos pocos».
Síguenos en redes






