Red Eléctrica ha vuelto a recurrir a las grandes industrias para mantener el equilibrio del sistema eléctrico español. El gestor ha activado en dos ocasiones el Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD), un mecanismo que permite reducir temporalmente el consumo de determinadas instalaciones cuando la generación disponible no es suficiente para cubrir la demanda.
Según fuentes del sector citadas por ‹Vozpópuli›, en esta ocasión se ha utilizado toda la potencia disponible en el mecanismo. La primera activación supuso retirar 843 megavatios (MW) de consumo, mientras que en la segunda se alcanzaron los 1.775 MW, más del doble que en la anterior.
El SRAD funciona como una herramienta de emergencia dentro del sistema eléctrico. Cuando las reservas disponibles no son suficientes para garantizar el equilibrio entre producción y consumo, Red Eléctrica puede solicitar a determinadas empresas que reduzcan su demanda durante un periodo limitado.
Aunque está diseñado para responder ante situaciones puntuales, su utilización cada vez más frecuente está generando preocupación en el sector eléctrico. Las últimas activaciones vuelven a poner el foco sobre las dificultades que está encontrando el sistema para hacer frente a determinados episodios de menor generación, especialmente cuando la producción eólica se sitúa por debajo de las previsiones.
Nueve activaciones durante este año
Red Eléctrica utilizó este mecanismo por primera vez este año el pasado 28 de enero. En plena ola de frío y con una importante caída de la generación eólica, se produjeron dos activaciones consecutivas que permitieron retirar alrededor de 1.725 MW de potencia.
Después de varios meses sin recurrir al SRAD, el mecanismo volvió a activarse durante el verano. El 15 de julio se produjeron otras dos actuaciones y el 22 de julio volvió a ser necesario recurrir a la gran industria.
En estos episodios, las desviaciones de la generación eólica respecto a las previsiones, unidas a una elevada demanda eléctrica, llevaron al operador a utilizar nuevamente esta herramienta para mantener el equilibrio del sistema.
La última activación registrada hasta ahora se produjo el 28 de septiembre. En aquella ocasión se movilizaron 943 MW, el 53 % de la capacidad contratada para el segundo semestre, después de que la generación eólica volviera a situarse por debajo de lo previsto.
Además, la energía activada alcanzó entonces los 196,91 euros por megavatio hora (MWh), el precio más elevado registrado hasta ese momento dentro de este mecanismo.
La frecuencia con la que se está utilizando el SRAD supone un cambio respecto a los años anteriores. Durante todo 2024 se activó en cuatro ocasiones, mientras que en 2025 no fue necesario utilizarlo ninguna vez. En lo que va de 2026, las activaciones ya ascienden a nueve, con siete de ellas concentradas desde mediados de julio.
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