La izquierda alternativa ya no gira solo alrededor de Frente Amplio. Con Gabriel Rufián confirmado como cabeza de lista de ERC para el 29N, los republicanos y Podemos apuran una alianza que ninguno de los dos había probado hasta ahora. Irene Montero aparece como la socia natural del dirigente catalán. Ninguno de los dos partidos lo ha anunciado oficialmente, pero fuentes de la negociación citadas por Europa Press dan el acuerdo por muy avanzado.
La lectura del movimiento es clara. Rufián rechaza la mano tendida de Ada Colau para liderar la unidad desde Frente Amplio y elige otro compañero de viaje. Podemos exige primarias abiertas para sentarse con Comuns, IU, Movimiento Sumar y Más Madrid, y encuentra fuera de ese bloque una vía para no quedarse sola.
Un pacto con varias fórmulas
Sobre la mesa hay tres opciones. La más ligera es que Rufián haga campaña a favor de Podemos en el resto de España, sin mezclar candidaturas. La intermedia, que Esquerra integre en sus listas a independientes procedentes del espacio morado. La más ambiciosa, una marca electoral conjunta bajo el nombre ERC-Podem.
ERC y Podemos barajan desde una campaña compartida hasta concurrir juntos bajo la marca ERC-Podem
Cualquiera de ellas supondría una novedad. Durante años, Podemos se presentó en Cataluña dentro de los Comuns, pero su ruptura con Sumar dinamitó también esa alianza. Desde entonces, los morados no tenían socio catalán.
La sintonía viene de lejos
El entendimiento entre Rufián y Montero no surge de la nada. En abril, ambos compartieron escenario en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona en un acto para reflexionar sobre un frente plurinacional de izquierdas. Ya entonces, sus socios sospechaban que el encuentro escondía aspiraciones personales.
Las conversaciones vienen de meses atrás. En enero, The Objective publicó que ERC había hecho llegar a Podemos un borrador de reparto de puestos en Barcelona. Según ese medio, las conversaciones se atascaron porque los morados querían a Montero como candidata a la Presidencia del Gobierno, y no en un puesto secundario.
Rufián y Montero ya compartieron en abril un acto en Barcelona para defender un frente plurinacional de izquierdas
Un golpe al Frente Amplio
Para Frente Amplio, el pacto llega en el peor momento. La plataforma afronta la semana decisiva sin candidato a la Moncloa y con la Junta Electoral a punto de cerrar el registro de coaliciones. Los Comuns han lamentado que Rufián no dé el paso, aunque aseguran respetar su decisión. «Los Comuns seguimos comprometidos y trabajando activamente por la articulación de un Frente Amplio de ámbito estatal que dé respuesta a la voluntad de unidad expresada», recalcan.
El problema es que Colau ató su candidatura a la incorporación de Podemos. Si los morados cierran el acuerdo con Esquerra, esa condición queda muy lejos de cumplirse.
Montero, la pieza clave
La oferta de Más Madrid tampoco ayuda a acercar posturas. El partido de Mónica García ha abierto por primera vez a Podemos su lista por la capital. Sin embargo, reserva los dos primeros puestos para Emilio Delgado y la ministra de Sanidad. Como las listas deben alternar hombres y mujeres, a Montero le correspondería el cuarto lugar.
La oferta de Más Madrid relegaría a Montero al cuarto puesto de la lista por Madrid
En Podemos, la propuesta se recibió con frialdad. La exdiputada Martina Velarde la calificó de «tomadora de pelo». Frente a eso, una alianza con Rufián ofrece a los morados algo que Frente Amplio no les garantiza: visibilidad y protagonismo.
La lectura andaluza
El tablero también tiene derivada en Andalucía. La comunidad es el principal bastión de IU, que allí competirá con Adelante, una formación que irá por su cuenta. Su coordinador federal, el andaluz Antonio Maíllo, defiende desde hace tiempo incluir a Podemos en Frente Amplio. Ahora ha reclamado «altura de miras, responsabilidad y unidad».
Cinco días para decidir
El viernes 16 de octubre termina el plazo para registrar coaliciones. Hasta entonces, Podemos guarda silencio y mantiene las primarias abiertas como condición para cualquier acuerdo de unidad. Si el pacto con ERC se confirma, la izquierda alternativa llegará al 29N dividida en dos polos: Frente Amplio y el eje Rufián-Montero.
Síguenos en redes






