El Almería ha puesto la directa hacia Primera División y no le ha importado hacer del Granada un meme para continuar su viaje de regreso a la élite. El conjunto indálico ha atropellado al cuadro rojiblanco horizontal en Los Cármenes. de donde se lleva una estancia en los puestos que dan el ascenso sin escalas, al menos, hasta la próxima jornada. Al volante, un mago que no saca conejos de la chistera, sino goles. Sergio Arribas hizo dos en cinco minutos para que la diana de Alemañ con la que comenzó el derbi quedara en anécdota. Con su rival atónito, completó el hechizo del hat-trick desde los once metros. Miguel de la Fuente, ya tras el descanso, hizo sangre. En el alargue, Pablo Sáenz maquilló el 2-4 definitivo. Los de Pacheta dan ya hasta cosilla; los de Rubi, en cambio, aceleran su vuelta.
De poco sirvió que el técnico burgalés dejara en barbecho a Álex Sola, que el próximo curso defenderá el otro escudo y, claro, no se quería arriesgar a que empezara a hacer méritos para ganarse el puesto. Los de franjas horizontales juegan ya en chanclas y volver de la playa, ya lo sabe quien ha bajado de dominguero a Salobreña, es muy complicado. Qué largo se le va a hacer lo que queda al granadinismo, que todavía hasta puede llevarse algún susto. La hinchada almeriense, entretanto, saca la calculadora. Los suyos le hacen fantasear y lo cierto es que esta vez el sueño parece muy real.
Era difícil adivinar el enlace cuando Álvaro Lemos sacó la catapulta en un saque de banda. Lo peinó Sergio Ruiz y, como pudo, Pedro Alemañ lo mandó a la red. El premio a un comienzo intenso, castigo también a la siesta almeriense. Hasta entonces, los huéspedes parecían haber aprendido de verdad la lección de Albacete. En apenas segundos, Baïla Diallo aceleraba en la trinchera enemiga. Incluso se animó al disparo, elástico Andrés Fernández, que no veía rastro del conjunto indálico. Tan solo Leo Baptistao sacó el revólver desde la media luna, pero se le encasquilló el disparo.
Pero tienen los ilusionistas que ejecutan sus trucos cuando la atención está en otro lado y la víctima en este caso acompañaba con su ingenuidad. Nadie se dio cuenta, pero Arribas comenzó a desprender su magia, sin varita ni conjuros. Baptistao quiso establecer conexión con Embarba, pero Oscar Nassei intervino para emplatar, descolocado. Al máximo artillero de Segunda se le afiló el colmillo, letal con un excelente golpeo que se alejó del alcance de Luca Zidane.
Ya iban 22 muescas en su cuenta, pero el bocado en realidad no hizo sino acentuar el hambre del mediapunta. Embarba recogió rápido el balón de la red y se lo quedó para el Almería, que se dio cuenta de que el hechizo de Arribas había hecho desaparecer a su adversario. El extremo sacó la cadena de Oscar y forzó un córner que él mismo puso a volar. Arribas atrajo el esférico como si tuviera imán, despistado una vez más el zaguero, y lo enjauló sin apuros.
Hat-trick de Arribas
Loïc Williams le pedía a Oscar que levantara la cabeza, pero el alma granadinista arrastraba por el suelo y Miguel de la Fuente era más rápido que ellos, errático en el mano a mano con Luca tras girar como una peonza. Pacheta se desgañitaba, aunque lo cierto es que en la cabeza de los rojiblancos horizontales solo se escuchaba el eco de las olas. Embelesados estaban cuando volvió el balón al corazón del área desde la esquina. Sergio Ruiz abrazó a Rodrigo Ely cuando quiso despegar y desde la sala VOR se lo chivaron al colegiado. Penalti, triplete de Arribas y depresión del Granada.
El Almería tenía a su presa completamente sedada. Tan solo Arnaiz logró escaparse al impulso de una corazonada, pero Diallo impactó mal en el área. Arribas seguía imaginando y Baptistao llegaba con el aguijón, pero falto de atino.
Volvieron del vestuario los de casa en apariencia dispuestos a competir, con Pablo Sáenz e Izan, pero no les daba para mucho más. Arnaiz pinchó con maestría un servicio de Alemañ y, con la punterita, logró superar a Andrés Fernández. La acción, sin embargo, fue anulada por un fuera de juego que no pareció. Daba igual. A este Granada no le salía nada bien y el equipo de Rubi, en cualquier caso, no se preocupaba porque estaba bailando con un muerto. Dzodic condujo el juego hacia el carril y Álex Muñoz picó hasta encontrar oro. Aguardaba De la Fuente la descarga y la enchufó sin siquiera detenerla. La sentencia, con 20 minutos por delante para el escarnio granadinista.
Pacheta agitó el árbol con Pau Casadesús, Baba Diocou y Sergio Rodelas, mientras Rubi guardaba la ropa con vistas a lo que le viene. Andrés le negó el gol a Pablo Sáenz y Luca Zidane se quedó sonado tras chocar con Oscar Naasei, oportunidad para Astralaga. Arribas, que ya estaba generoso, pisó la pelota en el área para que Thalys, recién ingresado, fallara en el golpeo. En el otro área, un barullo que Pablo Sáenz despejó con un amague antes de cruzar con violencia, inalcanzable para la estirada del arquero, pero ya no valía para nada. Este Granada da pena y este Almería ilusiona.
Ficha técnica:
Granada CF: Luca Zidane (Ander Astralaga, 90’); Álvaro Lemos (Pau Casadesús, 69’), Oscar Naasei, Loïc Williams, Diego Hormigo (Izan González, 46’), Baïla Diallo (Sergio Rodelas, 83’); Rubén Alcaraz, Sergio Ruiz (Pablo Sáenz, 46’), Pedro Alemañ; José Arnaiz y Gonzalo Petit (Baba Diocou, 69’).
UD Almería: Andrés Fernández; Marcos Luna (Chumi, 73’), Rodrigo Ely, Bonini, Álex Muñoz (Álex Centelles, 90+1’); Stefan Dzodic, Dion Lopy (André Horta, 80’); Leo Baptistao (Arnau Puigmal, 66’), Sergio Arribas, Adrián Embarba (Jon Morcillo, 80’); y Miguel de la Fuente (Thalys, 80’).
Goles: 1-0: Pedro Alemañ, min. 11; 1-1: Arribas, min. 14; 1-2: Arribas, min. 18; 1-3: Arribas, de penalti, min. 38; 1-4: De la Fuente, min. 68; 2-4: Pablo Sáenz, min. 90+7.
Árbitro: Saúl Ais Reig, del comité valenciano. Amonestó a los locales Sergio Ruiz y Baba Diocou, así como al visitante Dzodic.
Incidencias: encuentro correspondiente a la 37ª jornada de Liga en Segunda División, disputado en el estadio Nuevo Los Cármenes, ante 15.939 espectadores.

