La tranquilidad, ya se sabe, es lo que más se valora. En la vida y en una competición como la Liga de la hipertensión. El Granada la anhela, enfrascado desde el comienzo en una lucha que le resulta aún extraña, acostumbrado a pugnar en las cotas altas. Halló una paz que se le asemejaba bastante, para incluso llevar a más de uno a soñar con la promoción. Asumida la rebaja de la euforia tras la derrota en Las Palmas, Pacheta retoma ahora la persecución de un final, al menos, anodino. Y en el camino, pretende hallar el gol que se le perdió en algún punto de la ruta aérea hacia la isla. No parece Castalia el lugar más indicado para buscarlo, hogar de la revelación de Segunda, pero de lograrlo, puede suponer todo un espaldarazo anímico. Los rojiblancos visitan con ese propósito al Castellón (19.00 horas), todavía con margen sobre el descenso, pero no el suficiente para relajarse. Tal vez, al final del duelo.
Pacheta: «Estamos capacitados para ganar en cualquier campo»
Un final tedioso parece la condena a la que este Granada está destinado, por más que la progresiva mejora que el técnico burgalés ha logrado hasta la fecha le permita incluso merecer más en campos como el de Las Palmas. Las carencias que sufre el plantel desde el inicio evitan, al menos hasta el momento, mirar más hacia arriba. Lo de la isla fue un golpe de realidad del que el conjunto rojiblanco pretende ahora reponerse. El Castellón llega a la cita en dinámica negativa, lo que también acrecienta su voracidad. Allí se ha instaurado el estado de ilusión, uno de esos intangibles que en el fútbol lo mueven todo. Tiene una pinta muy seria.
El cuadro dirigido por Pablo Hernández escuchará el pitido inicial por debajo de la promoción, pero parece una situación meramente circunstancial. Se trata de un equipo eléctrico, de los que logran determinar los encuentros en apenas un chispazo. Calatrava maneja la batuta, no sin olfato, y Camara lidera en la parcela ofensiva, con nueve dianas, pero en el elenco no son pocos los que rotan por el papel protagonista. Cipenga, Israel Suero o Pablo Santiago agitan al conjunto orellut.
En el Granada, la armonía parece asentarse en lo que al juego respecta, pero el acierto se esfumó. Pacheta quiere recuperarlo y, presumiblemente, lo intentará con cambios, pendiente además de las molestias de varios jugadores. Cabe esperar el relevo en la meta, con Zidane integrado en toda la preparación del encuentro, así como la vuelta de Oscar Naasei al lateral diestro. Loïc Williams y Manu Lama aspiran a apuntalar por dentro, si bien el madrileño, en función de sus dolencias, podría dejar su hueco en el once a Bambo Diaby, con Baïla Diallo de vuelta al perfil izquierdo.
De ahí en adelante, el abanico de opciones es más amplio. No carburó en exceso el equipo en la franja ancha, lo que puede propiciar una nueva mezcla de naipes. La vertiginosidad del Castellón invita a la vuelta de Rubén Alcaraz como ancla, presumiblemente con Pedro Alemañ e Izan González a la batuta. En una de las orillas permanecería Pablo Sáenz, desde hace semanas con la flechita para arriba; en la otra, José Arnaiz. Arriba Jorge Pascual y Gonzalo Petit pugnarían por el sitio, con el almeriense en ligera ventaja. De lo afilado de su colmillo dependerá en buena medida el devenir rojiblanco en Castalia. No le conviene a los de Pacheta amodorrarse y para ello, el gol es clave.
Alineaciones probables:
CD Castellón: Matthys; Jérémy Mellot, Brignani, Alberto, Lucas Alcázar; Pablo Santiago, Ronaldo, Diego Barri, Adam Jakobsen; Álex Calatrava y Camara.
Granada CF: Luca Zidane; Oscar Naasei, Manu Lama, Loïc Williams, Baïla Diallo; Rubén Alcaraz, Pedro Alemañ, Izan González; Pablo Sáenz, José Arnaiz y Jorge Pascual.
Árbitro: Gorka Etayo Herrara, del comité vasco.

